viernes, 28 de enero de 2011


Lo que menos me gusta de echar de menos a alguien es que funciona a rachas. A días. Por momentos. En lugares concretos. Cuando menos te lo esperas. Llega sin avisar. Se queda un tiempo indefinido. No puedes dejar de hacerlo. Aunque lo intentes. Escuece. Duele. Quema. Pica. Desgarra. Rompe. Congela. Hiela. Arde. Arranca. Hiere. Desquebraja. Te hunde. Te asfixia. ¿He dicho qué duele?. Duele. Mucho. Te despiertas y no sabes qué va a pasar. Porque a veces, como dice Joaquín Sabina, hasta las suelas de mis zapatos te echan de menos.
¿Pero sabes qué? Se pasa, siempre se pasa, te lo prometo.

miércoles, 26 de enero de 2011


La vida se relaciona por las casualidades, aunque como dicen muchos, las casualidades no existen. Puedo empezar a hablarte de física. De la corriente continua. Tus dedos en los míos. De tus electrones en tus huellas dactilares, por ejemplo. aunque yo sé muchas cosas, aunque tú sepas más que yo. Y sé, que tu eres más de corriente alterna. Hoy puedes besarme, y mañana puedes olvidarte de mí. Pero basta un par de fórmulas para convertirme en besos sin que te olvides de mí. Ya sabes, puedo hablarte, del tiempo, de la intensidad o de la tensión. Y entonces pasamos a la química. A la materia… Al fuego lento.

Y podemos tener química transformando la energía de tus ojos.Y ya tenemos la química y la física. Y la corriente en tus manos. Y las reacciones en tus labios. Y cambia corriente por locura y llévame a volar un rato. Porque la locura transitoria, es transitoria, ya sabes. Y mañana, puede acabarse.

Aunque sabes que no.


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lunes, 24 de enero de 2011

Cariño... dile a todas esas perras, zorras, y lagartas que no eres veterinario.

jueves, 20 de enero de 2011

Lo reconozco, soy torpe y a veces se me olvida que no tengo que complacer a nadie. A veces se me olvida que soy persona y merezco lo mismo que los demás, y a veces se me olvida un poco ese "Sé egoísta" y ese "Aprende a decir no". Vale, pero soy así. Estoy hecha así. La madera no puede cambiar a plástico así por así (Aunque dudo que se pueda de alguna forma). He decidido no pedir perdón ni decir gracias por educación, sino porque lo siento, pero sobretodo 'te quiero'. Aquella palabra que está poco valorada en esta mierda de sociedad. He decidido ser yo, me miren como me miren y se pongan como se pongan.

Tengo el corazón pequeño y el amor grande, normal que me duela.


500 seguidores! Jamás me lo habría imaginado, muchas muchas gracias :*

lunes, 17 de enero de 2011


Cogió sus cosas y marchó. Normalmente, cuando decimos “sus cosas” damos por entendido que hablamos de sus pertinencias. Ella no. Ella no cogió sus pertinencias, simplemente cogió su bola del mundo y un pequeño frasco de cristal. Olvidó las llaves, olvidó toda su ropa, olvidó todo lo demás... lo único que no olvidó fueron los recuerdos.
Estoy harta, no puedo más. Ojalá y todo hubiera sido diferente, pero no, como siempre a mí todo me tiene que salir mal y estoy harta. Harta de no poder estar contigo todos los putos días, harta de conformarme con verte de vez en cuando, harta de parecer feliz, de hacer como que no pasa nada cuando sabes perfectamente que sí pasa,y mucho. Porque aunque lo quieras ocultar con todas tus fuerzas te pasa lo mismo que a mí, pero eres incapaz de demostrarlo. El miedo a que salga mal puede contigo, y no hablemos de tu orgullo. Lo que más me jode de todo esto es que sabes por lo que estoy pasando y eres incapaz de preguntarme cómo estoy. Tu indiferencia y tú podeis conmigo. Pero ya ves, no logro sacarte de mi cabeza ni 5 minutos. Ya no puedo más. No como, no duermo, no estudio. Porque desde hace 160 días no he vuelto a escribir un puto texto bonito, alegre. Porque no soy feliz. Porque esos 160 dias son el tiempo que llevas sin estar, y no puedo soportarlo.

viernes, 14 de enero de 2011

Buscando en la basura unos labios que me digan: "esta noche quédate"


Triste
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Como el perro en la autopista, como una tortuga con prisa, como una monja en un burdel. Sola. Como cuando él se fue, como cuando no me rozan sus labios. Hoy me he vuelto a ver absurda, como un domingo por la tarde, como las balas por el aire, como el puto despertador. Inútil, como los besos que no diste, como un cuerpo que se viste cuando me desnudo yo. Como un borracho en el desierto, como una princesa en el metro, como un reo sin voz. Como una navidad sin techo, como un delfín en el mar muerto, como la lágrima que moja tu colchón. Vacía, como el corazón del rico, como el bolsillo del mendigo, como los besos de alquiler. Confusa, como una noche sin abrigo, como las frases que ya no te escribo para que vuelvas otra vez
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martes, 11 de enero de 2011


-I'll love you forever.
+You will?
-Yes. That's the problem.

domingo, 9 de enero de 2011


Con dieciséis años me habló de las autopsias sexuales.Me contó que estaría bien que cada cinco años nos practicaran una de estas autopsias.Que nos quedáramos muy quietos y alguien nos dijera qué parte de nuestro cuerpo no había sido acariciada; cuentos besos habíamos recibido; si había sido más querido una mejilla o una ceja que una oreja o los labios. Una autopsia en toda regla de nuestro sexo, pero con nosotros vivos, aunque inmóviles.Ella se lo imaginaba y le gustaba pensar que alguien, tan sólo mirando nuestros dedos, supiese si habían tocado con pasión o simplemente por rutina. Si nuestros ojos habían sido mirados con deseo o nuestra lengua había conocido muchos congéneres.Además, podríamos saber cuáles fueron nuestros mejores actos sexuales, al igual que en un tronco cortado vemos cuándo soportó grandes lluvias o sequías. Quizá a los diecisiete, a los treinta o a los cuarenta y siete. Quizá siempre en primavera o casi siempre cerca del mar. ¿Cuántos mordiscos, cuántos susurros, cuántos chupetones hemos sentido? Un cómputo de números sobre nuestro sexo, nuestra lujuria, nuestro placer solitario.Y según ella, lo mejor era que cuando acabase esa autopsia sabríamos que estábamos vivos, que podríamos mejorar y lograr que nos acariciasen, que deseáramos, que amáramos y nos amasen.

viernes, 7 de enero de 2011


Ni calmas ni pollas, ni miedo, ni lágrimas, que el llorar sirve de poco, y el gritar para quedarte afónica. El reír para arrugarte, y el soñar para flipar. El comer para engordar y el beber para olvidar. Jamás y te digo ya, que jamás tendrás lo que quieres, porque si lo quieres es, porque no lo tienes, y si no lo tienes es porque ya lo has tenido. Porque si lo has tenido te importaba y si te importaba lo has perdido, porque lo dices en pasado.

PD: El texto no es mío, lo encontré por ahí y me sentí bastante identificada, sobre todo con el final...

miércoles, 5 de enero de 2011


Siete paradas de metro, treinta y cinco minutos, diez calles. Te llamo y marco en el teléfono el número de besos que caben en tu cuerpo.

domingo, 2 de enero de 2011


Y te da miedo que de repente descubran que en realidad eres alguien a quien no merece la pena querer.