sábado, 5 de noviembre de 2011

Se que te desespero, que me odias y me vuelves a querer y así se tambalea tu estabilidad mental. Que siempre la cago, que hago cosas que te molestan y alteran, que soy poco cariñosa cuando quizás más lo necesitas, que tengo un espíritu libre que me recorre todas las venas y me provoca impulsos satisfactorios para mi pero hirientes para ti. 
Pero frena, relaja y sigue leyendo. A mediados de los noventa no sabía ni escribir, ni caminar ni tocar la guitarra. Ahora escribo e incluso a veces se lee ‘coherente’ o eso intento. También camino y me dejo caer por antros de mala muerte o por maravillas patrimonio de la humanidad, que no dejan de ser antros pero son especiales para mí Eso si, sigo sin saber tocar la guitarra. Y tampoco sabia querer, me daban besos y los rechazaba, me decían que me querían y yo sonreía o ni siquiera contestaba, porque no sabía… y tarde casi dos décadas en aprender el arte de querer a alguien. Y tú me has enseñado. No por eso seré mejor persona ni te darán una medalla al trabajo y esfuerzo al desarrollo humano y mucho menso un premio Nobel. Pero tal y como está esta sociedad, que por cinco de los grandes la más fina le abre sus piernas al Magnate y por la misma cantidad en otra parte del mundo alguien le revienta la cabeza a otro por encargo… Es bastante. Y no necesito demostrar este arte a 100.000 hombres. Me basta con aprobar con notable mínimo contigo. 

No es una declaración de amor, o al menos eso pretendía. Es un suave grito directo a tu corazón que en resumidas cuentas dice ‘Quiéreme sin juzgarme’. Y si tú respondes a este grito estaría encantada de que me reventaras el tímpano. No creo que necesite escuchar después cuando se trata de amar. Que eso no se controla, viene, te corroe y como dijo Winehouse es como una enfermedad que te atrapa hasta la eternidad.








4 comentarios:

SMSC dijo...

Puuaf, vaya declaración que has formado al final. Es bonito eso de que alguien te enseñe realmente lo que es ese camino del amor, aunque luego se termine. Pero debes quedarte con lo bueno, y es que una vez, alguien te enseñó realmente lo que es amar :)

Celia dijo...

Me encantan tus textos!
Los leía incluso antes de tener blog!
te sigo :)

Lunna Golightly dijo...

Qué bonito :)

Inestabilidad Mental dijo...

Me encanta este texto desde que lo lei por primera vez :)