lunes, 7 de marzo de 2011

*

Con una taza de café con leche en mi mano, pienso en ti.

Acabo de hablar contigo y tengo paz, una paz interior…¿como describirla? tranquilidad, calma, serenidad, felicidad.

Cariño, ¿quien me lo iba decir? que tu…TU me llegaras a trasmitir paz, cuando antes lo único q me trasmitías era inestabilidad, desequilibrio, escaparme de mi autocontrol. Me condicionaste emocionalmente, mi estado de animo dependía de ti, me volviste loca, ridícula, majareta,patética.

Y ahora… ahora eres tú y yo soy yo. Te odie, mucho, infinitas veces; pero te he querido siempre.

6 comentarios:

Lorena dijo...

Al final es como las patas de una silla, si falta uno no sirve de nada :)
Esa calma es perfecta

Katua dijo...

si, yo he sentido ese amor-odio y a veces es una putada.

Elisa Poulain dijo...

A ver si al final sí que vas a tener tu amor al revés ;)

Juyou dijo...

Me encanta la ultima frase... Amar y odiar
:)

viki dijo...

ame tu blog♥

Payaso caótico dijo...

me identifico tanto con este texto que hasta me asusta