sábado, 12 de febrero de 2011

Quise llamarte, pero...


Quise llamarte pero me contuve. Suelo hacerlo. Iba por la a, la b, la c, así hasta llegar a tu nombre. Pero en ese momento decía “bah, que tontería… ¿para qué?, ¿sentirme vulnerable? o quizás un toc toc” y me daba miedo tu respuesta. Supongo que lo cogerías, y que hablaríamos de mil tonterías… pero luego ¿qué? Eso fue lo que me detuvo, “luego qué”. Siempre viene un luego y ahora mismo no quiero… entonces llegué a mi casa, volví a coger el móvil, hice lo mismo otra vez. Luego encendí la lámpara de lava y puse esta canción que me recuerda a ti. Entonces le di a la cámara, “grabar”, ¿decir lo que sientes?, pero no es sencillo, no es sencillo cuando tienes ideas arremolinadas en la cabeza y no saben salir, o no quieren. No sé. Quizás, hubiera sido mejor quedarme callada, alejando el móvil para no cometer una tontería, para no llamarte o repetir el itinerario de la a, la b, la c… y así hasta llegar a tu nombre.

11 comentarios:

Cerocero dijo...

dios, cuantas veces habré hecho yo eso...terminé por borrar el numero, pero tampoco sirvio de nada

Pauu dijo...

Aix... Yo llegué un momento en que me cansé de hacerlo

Un besito Arancha :*

enlasnubes dijo...

un texto precioso, quien lo recita en youtube, creo que es quien lo escribio, lo hace con mucho sentimiento.....me encantan los videos de esa muchacha, me alegro que a ti tambien, por lo que veo, saray tiene un buen don de palabra....

cinco letras dijo...

Justo iba de camino a casa pensando en llamarle, pero también me contuve.
No quiero que vea que dependo tanto de él. Pero me gusta saber de él, y sobre todo su voz.

Besos!

Shara emeacé dijo...

A mi tambien me pasa, y como veo, le ocurre a la mayoría. Ahora mismo tengo pareja, pero aún casi, cuando discutimos tengo el mismo dilema. ¿Le llamo?, generalmente la respuesta suele ser no, y nos podemos pasar un día entero perfectamente sin hablar, me duele, claro que duele, pero no quiero arrastrarme siempre.

Katua dijo...

El amor es lo que tiene, que duele cuando no está. Es así, sufriremos un tiempo, viviremos desesperadamente de ello, y luego un clavo -no tiene por qué ser persona, pueden ser tus mismas uñas- sacará a esa espina que se te ha clavado y dejará de doler, aunque no signifique que la cicatriz vaya a desaparecer.

Lau_a ras de suelo dijo...

bufff...es increiblee cuantas veces puede pasarnos eso,me encanta el texto...

Juyou dijo...

El día a día de tantas... Pasar números de la agenda y si..o no.... Si... O no...
:)

Ela dijo...

a veces tenemos que aguantar las ganas...

Verónica (peke) dijo...

Me ha encantado, nunca olvides que la decisión d ehacerlo es solo tuya.

besotes de esta peke.

mundo purpura dijo...

Debiste citar a Saray Pavon
es un muy buen relato ;)