domingo, 25 de enero de 2009

Quiero que mi vida sea de ésas que se inmortalizan en un libro, o en una película (quién no ha soñado alguna vez con ello) . Pero creo que si fuese un libro, no sería un bestseller o, si fuese una película, no sería de grandes efectos especiales, no. Si tuviese que escribir sobre mi vida, ésta sería la unión de muchas historias de la vida cotidina, de los pequeños milagros diarios, como a mí me gusta llamarlo. Quizá no haya hecho nada para cambiar el mundo, pero todos tenemos algo que contar, algo que nos gustaría dejar para la posteridad, para que cuando nuestro cuerpo se haya convertido en mil partículas volátiles, alguien nos recuerde. Es por ello que las palabras son una manera de hacernos eternos, de no caer en el olvido. Me gustaría que en el libro de mi vida se hablase tanto de aciertos como de mis fallos y mis errores. De mis virtudes y mis defectos, de mis alegrías y mis penas, de mis manías y mis gustos. En resumen, de mi condición de ser humano y por tanto, de la imperfección que eso conlleva. Que he querido con locura, que tambien me han querido. Que me rompieron el corazón en más de una ocasión, que hice mil y una locuras por amor. Que todavía tengo espinitas clavadas y probablemente nunca me desprenda de ellas. Que si no vuelve, nunca fue tuyo, y que si vuelve, es tuyo para siempre. De lo que pudo y no pudo ser. De porqué te marchaste. De las cosas que nunca te dije y de que nunca te olvidaré. De si alguna vez piensas en mí. De si retrocediese en el tiempo, haría las cosas de otra manera y nos daríamos otra oportunidad. Que así es la vida, con su cara y su cruz.

· Como todo lo importante, ocurriste de repente, sin avisar. Llegaste como un soplo de aire fresco, como las lluvias de abril.



Texto que escribí hace un año y medio. A pesar del tiempo sigo sintiendo lo mismo que sentia en esos días..

jueves, 22 de enero de 2009

- Blanca, por favor, hace dos días abriste tu corazón y ahora empiezas de nuevo con excusas baratas y portarte como un adolescente. ¿Que pasa que no podemos hablar de esto como adultos o que?

- ¿De que quieres hablar? Yo ya se que tu me quieres como amiga y que estás enamorado de Irene y tu ya sabes que ambas cosas se me hacen insoportables. Aunque no lo creas en estas ocasiones soy una tía muy fuerte, llevo toda la vida entrenándome en eso de ser la mejor amiga del que me gusta, es increíble la capacidad que tengo de anular los sentimientos y jugar a amiga comprensiva con tal de tener al que amo cerquita de mi, pero en estos últimos meses he aprendido a quererme mas, sabes? A respetar lo que siento y estoy harta de rebajarme y de hacer el papel de tu confidente y de tu pañuelo de lagrimas, porque no me interesa tres narices lo que me digas de Irene sólo quiero oír “te quiero a ti Blanca” y como eso no va a pasar y todavía estoy en eso de echarle ovarios para olvidarme de ti para siempre pues... aquí me tienes haciendo el gilipollas levantándome a las 6 de la mañana.

domingo, 18 de enero de 2009

Te odio, te amo, sufro, sufres, te quise, te quiero, te olvido. Me dejas, te dejo, me buscas, pides perdon, te agradezco, me arrepiento, te arrepientes, me olvidas, perdonas, te vas, vuelvo, me voy, volvemos, piensas, siento, eligo pensar, te enfadas, me mientes, te miento, me enfado, te perdono, no lo entiendo, tu tampoco. Te pido perdón, busco una solución, no la encuentro, buscas tu, tampoco la encuentras, decimos basta, pero empieza de nuevo.

· Verte me hace daño, al final siempre te despides.

viernes, 16 de enero de 2009

¿Y tú, que sientes cuando me miras?

-¿Que sientes cuando me miras?
-Demasiados sentimientos, imposible describirlo..¿Porqué quieres saberlo?
-No sé,curiosidad.A veces cuando miro a la gente me gustaría saber que sienten al mirarme.
-Bahh..tonterias
-¿Por qué, a caso nunca has querido saber que sienten al mirarte?
-Sí, quizá alguna vez.. pero piensan muchas cosas..
-No me refiero a lo que piensan sino a lo que sienten, pueden pensar miles de cosas y sentir una sola.
-¿Y qué pasa si sienten desprecio, rábia, o cualquier sentimiento de esos?
-No lo sé..supongo que acepto lo que siento hacía mí sea bueno o malo.
-Bueno..siempre con paranoias.
-No soy paranoias..pero enfín dime que sientes.
-Una extraña sensación,cariño,amor,miedo a que te vayas..como si no existiera nadie más,me pasaría horas aquí y me encantaríaescucharte hablar de cada una de tus paranoias, escucharte cantar todas las canciones que sepas,recitar los poemas que siempre lees, explicarme tus anecdotas, ilusionarme con tus sueños y llorar cuando me contaras cada una de tus malas experiencias.¿Qué te parece?

martes, 13 de enero de 2009

Todos nacemos con una caja de fósforos dentro, pero que no podemos encenderlos solos... Necesitamos la ayuda del oxígeno y una vela. En este caso el oxígeno, por ejemplo, vendría del aliento de la persona que amamos; la vela podría ser cualquier tipo de comida, música, caricia, palabra o sonido que engendre la explosión que encenderá uno de los fósforos. Por un momento, nos deslumbra una emoción intensa. Una tibieza placentera crece dentro de nosotros, desvaneciéndose a medida que pasa el tiempo, hasta que llega una nueva explosión a revivirla. Cada persona tiene que descubrir qué disparará esas explosiones para poder vivir, puesto que la combustión que ocurre cuando uno de los fósforos se enciende es lo que nutre al alma. Ese fuego, en resumen, es su alimento. Si uno no averigua a tiempo qué cosas inician esas explosiones, la caja de fósforos se humedece y ni uno solo de los fósforos se encenderá nunca. (Como agua para chocolate)

domingo, 11 de enero de 2009

En una película dijeron que aquello que se pierde, se pierde. Muchas veces, desde que la oí, me he quedado pensando hasta qué punto esa frase era cierta. Hay veces que perdemos algo, creemos que nunca más volveremos a recuperar y de repente un día aparece de nuevo, bajado del cielo, dispuesto en exclusiva para nosotros. Pero las cosas hay que ganárselas, ¿no? Otras veces las cosas se pierden y nunca más vuelven. Recuperar lo pasado es llamar al viento y pretender que venga. No nos corresponde a nosotros el deseo de que vuelvan, lo hemos provocado así y nos lo hemos ganado. Punto final. Y también existe aquello que creemos perder y en verdad nunca se fue. Y dentro de este grupo entran todo tipo de cosas: una amistad, una relación con algún pariente, un objeto preciado que aparece en el lugar menos pensado… Y lo sentimental, el amor. Creemos que el deseo se ha ido, que la necesidad ha desaparecido, que los sentimientos van caminando por otro camino desconocido, comienzas a sonreír más, parece que se va, se va, se va… Pero no. No se ha ido y un olor es el que te lo recuerda. Los días que mejor estás, sin que te duela levantarte de la cama, todo el universo parece conspirar contra ti: recuerdos por todos lados, su nombre en boca de todos, olores, palabras, películas, canciones. Y es entonces cuando te das cuenta de que hay cosas que crees perder y nunca pierdes.

sábado, 10 de enero de 2009

Un amor, clandestino.

Ella pensaba buscarlo, el encontrarla. El solo queria verla, ella queria al menos un beso. Ella esperaba en silencio, el no queria dejar de escucharla. Ella miraba sus ojos, el sus labios. El la apreciaba (se decia), ella lo queria (se escucho). Ella se convencio rapido, el nunca se dejo vencer. Ella no cree en milagros, el los piensa crear. El vive pensando en ella, ella piensa vivir con el. El la ama y ella lo espera..

viernes, 9 de enero de 2009


Sí, definitivamente me gusta esta sensación, me gusta sentarme enfrente del mar y cerrar los ojos. Me gusta sentir el roce del viento en mis mejillas, me gusta el olor a salado que desprende. Me gusta venir aquí para pensar en tí, en nosotros...

Sigo con los ojos cerrados, te veo a tí constantemente, las imágenes pasan por mi cabeza como diapositivas y no puedo dejar de sonreir porque a pesar de los malos momentos, siempre sobresalen los buenos. Cómo me gustaria que estuvieras aquí, sentado a mi lado, agarrándome la mano, cómo me gustaria decirte lo muchísimo que te quiero, cómo me gustaria que esto no acabase nunca..
Pero no estás y por mucho que me engañe no vas a estar nunca, y eso es lo que más me jode.

jueves, 8 de enero de 2009

Lo nuestro era ilusión en polvo. Domingos de incertidumbre, camisetas que habían perdido tu olor, postales sin escribir dentro de mi maleta, billetes de avión cortados por la mitad. Lo nuestro era esperarte en el aeropuerto con zapatos nuevos y que siempre retrasases tu llegada unos minutos más. Traías la guitarra a cuestas y me cantabas al oído, me describías a oscuras, me dormías de ganas, me moría por ti. Tenías la fuerza de las personas que quieren, y me querías tanto que doblabas las horas para que los fines de semana fuesen suficientes. Pero luego llegaban las despedidas, con su desgarrarme los sueños y su nunca más. Siempre te quedabas más de lo que debías y luego te arrepentías sin decirlo. Teníamos demasiados kilómetros en contra, dos vidas distintas y un futuro por separado. Y tú siempre tan lejos, y a veces tan distante... Nunca llamabas cuando llegabas a casa. Y yo sufría (mucho y de veras). Cuando te contaba mis historias te ahogaban los celos. Bebías sin ganas y la resaca del lunes la pagabas conmigo. Tu silencio me dolía en todo el cuerpo. Te escribía e-mails tan largos que pesaban más de la cuenta, y nunca te atrevías a borrarlos, pero jamás me contestaste. Los enfados los traducías al italiano. Y yo los entendía enteros. Yo, que creía que la palabra nostalgia sólo se usaba en canciones y poemas demasiado cursis para encontrarles sentido. Yo, que lo veía como un término de esos que sólo sirven para personas que mienten. Déjame mentir un rato, déjame jugar con ella. Nostalgia de las palabras que no sabías decir y no hacía falta buscar. Nostalgia de adivinarte con prisa. Nostalgia de ese poco tiempo que nos daba para tanto. Nostalgia de tus manos grandes que me recogían la soledad. Nostalgia de tu "ordénalo todo o me voy". Nostalgia de tu levantarte pronto para atarme al colchón.Pero incluso con tanta nostalgia sigue siendo la misma historia, aunque queramos cambiar el final. Hoy es demasiado tarde para las segundas oportunidades.

sábado, 3 de enero de 2009

Me sentí completamente feliz. Todo desvaneció, menos mi amor y mis ganas de verte. Como un chiquillo ilusionado, seguí y no me importó nada. Me interesó poco todo lo que podía pasar, pero no tuve tiempo de pensarte. Una brisa de verano, paso por mi mente y fue lo suficiente para no olvidarla. La quiero tanto, y me duele no poder decírselo. Me agobia el beso que jamás debiste darme.