jueves, 8 de enero de 2009

Lo nuestro era ilusión en polvo. Domingos de incertidumbre, camisetas que habían perdido tu olor, postales sin escribir dentro de mi maleta, billetes de avión cortados por la mitad. Lo nuestro era esperarte en el aeropuerto con zapatos nuevos y que siempre retrasases tu llegada unos minutos más. Traías la guitarra a cuestas y me cantabas al oído, me describías a oscuras, me dormías de ganas, me moría por ti. Tenías la fuerza de las personas que quieren, y me querías tanto que doblabas las horas para que los fines de semana fuesen suficientes. Pero luego llegaban las despedidas, con su desgarrarme los sueños y su nunca más. Siempre te quedabas más de lo que debías y luego te arrepentías sin decirlo. Teníamos demasiados kilómetros en contra, dos vidas distintas y un futuro por separado. Y tú siempre tan lejos, y a veces tan distante... Nunca llamabas cuando llegabas a casa. Y yo sufría (mucho y de veras). Cuando te contaba mis historias te ahogaban los celos. Bebías sin ganas y la resaca del lunes la pagabas conmigo. Tu silencio me dolía en todo el cuerpo. Te escribía e-mails tan largos que pesaban más de la cuenta, y nunca te atrevías a borrarlos, pero jamás me contestaste. Los enfados los traducías al italiano. Y yo los entendía enteros. Yo, que creía que la palabra nostalgia sólo se usaba en canciones y poemas demasiado cursis para encontrarles sentido. Yo, que lo veía como un término de esos que sólo sirven para personas que mienten. Déjame mentir un rato, déjame jugar con ella. Nostalgia de las palabras que no sabías decir y no hacía falta buscar. Nostalgia de adivinarte con prisa. Nostalgia de ese poco tiempo que nos daba para tanto. Nostalgia de tus manos grandes que me recogían la soledad. Nostalgia de tu "ordénalo todo o me voy". Nostalgia de tu levantarte pronto para atarme al colchón.Pero incluso con tanta nostalgia sigue siendo la misma historia, aunque queramos cambiar el final. Hoy es demasiado tarde para las segundas oportunidades.

6 comentarios:

Someone exactly like you. dijo...

:) ...O no,quien sabe.
Todo está en mi contra,oiga

Tania Swayne - Pablo Guerrero dijo...

Hola
mi nombre es Pablo Guerrero, soy ex alumno de la PUCP.

Estaba revisando tu blog y pensé que podía interesarte participar en un taller de escritura de obras de teatro.

Lo voy a abrir este verano junto a Tania Swayne, estudiante de último ciclo de artes escéncias (teatro) de la PUCP
y con la asesoría del dramaturgo Alonso Alegría.

El taller tiene como idea escribir obras de teatro pensadas en su representación,
basado en el syllabus de la PUCP.

En principio va dirigido a jóvenes entre los 15 y 18, interesados en la escritura,
pero lo estamos ampliando hasta chicos de 21 años.

El taller comienza este Lunes 12 de enero.
Si te interesa puedes llamar a los sgtes tlfs: 997543038 / 995298461.

También puedes revisar nuestro blog: http://tallerdedramaturgia-2009.blogspot.com

Gracias,
saludos

Pablo

Flor dijo...

Las segundas oportunidades hay que darlas, si o si, es como una carta más, si no la usas, la pierdes y posiblemente te arrepientas de no haberlo echo, como suele pasar...

Un beso Arancha, preciosa :D

seo dijo...

que triste que no haya segundas oportunidades. eso nunca se sabe.

Laura. dijo...

Yo creo que muy dificilmente hay segundas oportunidades. Pero cuando sientes profundamente puede que las haya. Nose que será mejor, darlas o no.
Me encanta el texto! Un besazo ;)

Elena dijo...

es increible como escribes, me paso las tardes enteras viendo tu blog.
En serio es alucinante.
Un beso :)