jueves, 17 de diciembre de 2009



Me conmovieron los ojos de ella porque en vez de comprenderla me sentí comprendida. Yo me sentía igual, como si tuviera las mismas primaveras encima y toda experiencia que haya tenido o cuanta lección haya aprendido en ese exacto momento no servían de nada. Ella esta sentada, frente a la puerta de aquel ruidoso bar pero armonioso a la vez y está aferrada a un hombre que yo también hubiera sentido si no hubiera decidido dejarla sola. Las palabras que escuché de su boca me movieron el cielo y la tierra. Se notaba que no aguantaba más de tanto amor, que le cortaba el aliento. Estaba triste, me lo contaron sus ojos. Y no me costó mucho deducir que hacía un millón de lunas que lo esperaba, por más vacías que éstas parecieran. Escribo en su lugar porque está devastada, no quiere cerrar los ojos, me explica que su realidad es infinitamente gris por intentar decirlo de alguna forma, no quiere comer y me pregunta constantemente que pasará ahora. Me duele en el alma no poder darle una respuesta certera y me pide un cigarrillo y otra canción. Piensa que el hombre que la alumbra no la tiene en cuenta y desea fervientemente que la esté pensando como ella lo esta haciendo. Lo desea, es cierto, pero yo le explico que tendrá que esperar. Le agrego a mis habladurías un tiempo al tiempo y dejo que fume tranquila. Me inspira melancolía, porque veo sus ojos y no están aquí, no puede concentrarse en nada concreto, no escucha, ni siquiera guarda la invencible manía de morder sus uñas. La miro nuevamente y sigue estando ida, volada en algún lugar que conozco pero donde no me atrevo a acompañarla. Esta con él, puedo sentirlo y supongo que de alguna extraña manera él también la recuerda a ella. Quizás viva una eternidad en el pasado. Por mi parte, tengo un único sueño, verlos juntos una vez más. La veo y sé lo que piensa, como si fuera yo misma la que estuviera sintiendo. Se sabe la única culpable de su presente, ya que nadie la obligo a sentir algo tan profundo. Imagino su pasado y noto un gran cambio, su sonrisa no es la misma, ahora es sólo un disfraz. Nadie la va a entender, por eso ya no habla del tema, además es conciente de que no tiene solución, o mejor dicho depende de una persona que no está dispuesta a solucionarlo. Está más que claro que ya no es la misma, y sospecho que jamás volverá a serlo, en principio porque a pesar de sus escasos años creció y obviamente va a seguir creciendo, pero por sobre todas las cosas por ese amor que la marcó, que le quitó las ganas de creer y de querer, ya no piensa que el amor es tan bonito como lo describen. Pero sabe que si él estuviera con ella, ese amor movería montañas. Es imposible bajar del cielo a donde él nos hizo llegar.

lunes, 30 de noviembre de 2009

Te echo de menos. No por ti, sino por tus abrazos. Esa extraña costumbre de necesitar abrazos. Hoy, nadie me abraza. Antes lo hacías tú, abrazos, abrazos más abrazos. Quiero uno. ¿Por qué no vienen solos? ¿Hay que pedirlos? ¿A quien se lo pido? ¿Por qué? Me siento rara… todos los días me despierto y necesito uno, miro a mi lado y no hay nadie. Me siento rara suplicando un abrazo en silencio. A estas alturas me pregunto... ¿Cuánto vale un abrazo? ¿Tienen precio?

sábado, 21 de noviembre de 2009

Triste… triste y sólo. El silencio que le rodeaba hacía que todo pareciera aún mas vacío. En la oscuridad sentía el frío que dejaron los abrazos que se fueron evaporando a lo largo del tiempo, y tenía la sensación de estar a años luz de ella. El caparazón pesaba cada día más y el cansancio, la impotencia y ese muro que había ido formando a su alrededor le volvían loco por momentos. Necesitaba alejarse cuanto fuera necesario para igualar la distancia física con la que sentía en realidad del resto del universo que le rodeaba. Necesitaba saber quién había al otro lado del muro, quién escuchaba el silencio que le envolvía. No quería preguntas, ni promesas, ni siquiera palabras de consuelo, no esperaba nada y sin embargo necesitaba saber que no todo estaba perdido, que siempre quedaba algo que diera sentido al resto de las cosas sin sentido. Era consciente de lo que suponía estar encerrado un tiempo indefinido en el que el resto de las vidas continuaban sus propios caminos, sentía que estaba echando a perder lo que necesitaba y sin embargo estaba paralizado, sintiéndose incapaz de mantener nada consigo, ya no podía ofrecer nada de sí. No podía dar nada porque lo había perdido todo, él mismo estaba perdido, no sabía hacia dónde dirigirse, le dolía recordar cómo había ido a parar a ese lugar, ya no tenía claro lo que quería, ni quién era, ni quien quería ser. El reloj podía romperlo y acabar con el sonido de sus agujas, pero el tiempo se le escapaba de las manos y él seguía sin encontrar la salida, se estaba volviendo loco. Solo esperaba tener el valor y la fuerza para desatar el nudo de su garganta…antes de que fuera tarde. Antes de perderla para siempre..

jueves, 19 de noviembre de 2009

La chica de la mirada rota.

Me gustaría que no estuvieras así, que desapareciera ese dolor que no te deja. Lágrimas que no salen. Corazón que no se desangra. Pero aún así actúa como si lo hiciera. Enfadada contigo misma. Tienes miedo, no sabes si decirlo o quedarte callada. Quédate dormida. Resguárdate en un profundo sueño. Llora, mata cada uno de los tormentos, mata a cada acompañante. Mátate, si es necesario. Dale un final a este comienzo. Remóntate al camino de tu destino, retoma el tiempo que a veces ha sido perdido. Lucha contra todo, nada en contra de la corriente, no te dejes arrastrar, tú eres más fuerte, abandona ese temblor de tus piernas, ponte de pie y avanza, solo avanza, deja que la vida haga el resto, tú solo sigue adelante y no te detengas.



El dibujo lo he hecho yo :)

domingo, 15 de noviembre de 2009

Un beso, no es ese toqueteo de labios de un segundo, de un decibel, de un grado - en la escala del amor - que te doy al salir de casa. Un beso, no es ese apretón frío, duro, el que sale así, rápido, producto de la premura, del ' llevo prisa ' . Un beso, no es ese mirarte sin observarte, sin olerte, sin saborearte, sin sentirte. Un beso, no es ese choque de pieles protocolar, rígido, castrense, carente de todo calor y emoción. Un beso, no es ese golpe de labios que gesta una ' aparente sonrisa ' , pero que duele terriblemente, en el corazón. Un beso, no es ese carbón humeante, casi extinto, sino, todo lo contrario. Un beso es instinto puro, es indispensable, es aire, es agua, es vida. Un beso es el canto del alma, es el único y último momento: eres tú. Un beso es llama y hoguera al mismo tiempo, es divinidad y pecado: es piel. Un beso es tibieza de corazón, es sólo el tiempo presente, es el único recuerdo que me quiero quedar y llevar de este mundo. Un beso es una invitación, más que una despedida, es un aquí estoy, más que un ' ya me voy ' . Un beso es divina saliva, es sudor avernal, es poro abierto, es inicio y nunca fin. Un beso es amarte sin tocarte, es un quererte sin poseerte, es nervio puro, es amar en carne viva.Un beso, un beso es un nombre: el tuyo, amor.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Pasion. Esta dentro de todos nosotros, durmiendo, esperando. Y aun sin desearlo,sin pedirlo,se desata,abre sus fauces y aúlla. Nos habla,nos guía. Las pasion nos gobierna a todos y nosotros obedecemos. Que remedio nos queda. La pasion es la fuente de nuestros mejores momentos, la alegria de vivir, la claridad del odio y el éxtasis del dolor. A veces duele mas de lo que podemos soportar. Si pudieramos vivir sin pasion, tal vez encontrariamos algo de paz, pero estariamos vacios, habitaciones vacias, destartaladas y húmedas. Sin pasion, estaríamos realmente muertos.

martes, 3 de noviembre de 2009

Ya no quiero pensar en quién eres, no quiero pensamientos que puedan ilusionarme y encontrarme sola entre las sombras de mis pensamientos, en un laberinto sin final. ¿Cómo saber si aquello que expresas puede ser cierto o es simplemente un juego con mis sentimientos? Puedo imaginarte pero no tenerte, entonces de qué me sirve pensar en alguien que simplemente no existe, o realmente eso que dice sentir no va más allá de las palabras. Me gusta pensar que lo imposible no existe que es sólo una palabra que a veces utilizamos por miedo a fracasar pero cuando no depende de uno, ¿Qué se puede hacer? ¿Cómo puedes lograr que lo imposible sea posible si depende de alguien más? ¿Qué circunstancias hay para que todo sea entre líneas nada más? ¿Qué señal debo esperar si a tus ojos no puedo mirar? ¿Cómo puedo ver tu alma si no tengo tu mirada? ¿De qué sirven tantas miradas si no entiendo los espacios en blancos que hay entre ellas?

domingo, 1 de noviembre de 2009

¿Quieres ser mi noviembre?'Ella sólo necesita un mes para cambiar su vida para siempre.''

Si tienes el valor de comprometerte yo me dedicaré a ti por completo.


- Esto es demasiado.
- Nada es suficiente.



Intenta equivocarte de vez en cuando, reforzarás mi autoestima.



- Por favor, no te vayas.
- ¿Por qué?
- Porque no quieres irte.



- Nelson, si te vas ahora, lo que tuvimos será perfecto para siempre.
- Sarah, la vida no es perfecta.
- Lo único que tenemos es como vas a recordarme y necesito que ese recuerdo sea fuerte y hermoso...Recuérdame.




miércoles, 21 de octubre de 2009

- Vístete Martina.
-¿Pero por qué?
-¿Cómo que por qué? ¿No crees que deberíamos dormir un poco? Mira la hora que es...
-¿No crees que ya hemos dormido demasiado todo este tiempo?, venga Javier, no me seas que la noche apenas acaba de comenzar.- Lo miró con cara de pilla, ésa que a Javier tanto le gustaba.
-No me mires así Martina, que no me puedo contener...

Y la habitación fue testigo de todos los pecados que cometieron esa noche, esos pecados que no debían cometer..

lunes, 19 de octubre de 2009

Te quiero sin saber lo que te odio, te odio por no estar a mi lado. Te quiero por lo que fuiste, lo que por aquel entonces eras. Hoy de aquello no queda nada: Ni tu forma de mirar, ni tu forma de reir, ni tu dulce forma de besar. Pero aún hoy, sabiendo que es el final, tengo la esperanza de que solo sea el principio, y es que todo puede cambiar. Solo te pido que no sueltes el hilo que me unió a tu mirada...

lunes, 12 de octubre de 2009

¿Sabes qué es lo que más me gusta de ti? Tu cara de niño, sí, esa cara inocente y radiante que se te pone cada vez que estamos bien juntos, esas tonterías que me dices que no las diría ni un crio de cinco años, esa mirada de enamorado que pones cuando te gruño o me enfado, tu forma de hacerme rabiar por cualquier cosa pero que siempre arreglas con un beso o un abrazo, las cosquillas que me haces cuando me besas la barriga, tu forma de quererme y de odiarme al mismo tiempo…

jueves, 8 de octubre de 2009

No sabía que tenía frio, hasta que tú me lo dijiste....No sabía que estaba tan rota, hasta que tú me lo dijiste...No sabía que dolía tanto, hasta que tú me lo dijiste...No sabía que me había perdido, hasta que tú me lo dijiste...No sabía que no sé, hasta que tú me lo dijiste...



Tampoco sabía que podía sentir el corazón, hasta que tú apareciste...Pero de que me sirve ahora, si tengo frio... estoy rota... me duele... estoy perdida... y ya no sé nada.


¿Aunque sabes qué? creo que todo esto que siento es porqué tú me lo dijiste...

domingo, 20 de septiembre de 2009

"Pero entonces bailaban por las calles como peonzas enloquecidas, y yo vacilaba tras ellos como he estado haciendo toda mi vida, mientras sigo a la gente que me interesa, porque la única gente que me interesa es la que está loca, la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas". Jack Kerouac.

jueves, 27 de agosto de 2009

Soñaba y soñaba cada noche con él. Se colaba en sus sueños sin su permiso, y eso era algo que no soportaba. No lo soportaba porque al despertar se daba cuenta de lo irreal que había sido todo, entonces su corazón volvía a hacerse añicos otra vez, pero en el fondo estaba deseando que llegara la hora de irse a dormir; se abrazaba a su almohada, y en silencio preguntaba: "¿A dónde me llevarás hoy?" Y así dormía tranquila, sonriendo, hasta que el calor de los primeros rayos de sol se colaban por su ventana, despertándola... Y entonces era cuando volvía a odiarle...

martes, 25 de agosto de 2009

Escúchame, no digas nada, sólo mírame a los ojos y deja que mis palabras lleguen a tus oídos, permite que mis manos te expliquen lo que siento por tí, que en un beso pueda decirte que eres todo para mí, que en una mirada intente describir la emoción que provocas al tomar mi mano. Escúchame, sé que no sientes nada por mí, que piensas que esto no puede ser, que existen mil pretextos para no arriesgarte, que crees que vas a llorar y sufrir una vez más, pero te has equivocado, porque si me regalaras una noche te entregaría mi esencia, te besaría como nadie jamás lo ha hecho, te regalaría mi corazón sin pedir nada a cambio.

lunes, 24 de agosto de 2009

Paula cerró los ojos y entreabrió los labios, mientras el acariciaba sus brazos de arriba abajo, despacio, suavemente. Le besó el cuello, la mejilla, los párpados, y ella sintió la humedad de su boca en cada sitio que tocaban los labios. Le tomó la mano y la guió a sus pechos, y cuando él los acarició por encima de la fina tela de la camisa, dejó escapar un gemido.
Se separó de él con la sensación de estar soñando y la cara encendida por el calor del fuego. Comenzó a desabrocharle la camisa en silencio. Samuel la miró y oyó su respiración entrecortada mientras sus dedos descendían por la camisa. Con cada nuevo botón, él sentía el roce de sus dedos sobre su piel. Cuando por fin terminó,Paula le sonrió con ternura. Luego deslizó las manos por debajo de la tela, tocándolo con toda la suavidad posible, explorando su cuerpo. Samuel se excitó al sentir sus dedos sobre el pecho ligeramente húmedo, enredándose en el vello.Paula se inclinó y le besó el cuello con ternura mientras le pasaba la camisa por encima de los hombros y le rodeaba el torso con los brazos. Levantó la cabeza y dejó que él la besara mientras rotaba los hombros y se liberaba de las mangas.
Entonces él extendió los brazos, le levantó la camisa, y acarició lentamente su vientre con un dedo antes de quitarle la prenda. Bajó la cabeza para besarla y luego ascendió despacio con la lengua hasta el cuello, dejándola sin respiración. Sus manos le acariciaron suavemente la espalda, los brazos, los hombros, hasta que sus cuerpos ardientes se unieron, piel con piel. Samuel le besó el cuello y lo mordisqueó suavemente mientras ella levantaba las caderas para permitirle que le quitara los pantalones.Paula buscó a tientas el cierre de los vaqueros de Samuel, lo descorrió, y miró a Samuel mientras se los quitaba. Por fin sus cuerpos desnudos se unieron como en cámara lenta, y los dos se estremecieron con el recuerdo de una experiencia compartida tanto tiempo atrás.

lunes, 17 de agosto de 2009

No importa que se nos congelen las manos, que se cristalice la piel como un veneno que ha avanzado demasiado lejos. Yo también te pienso al despertar, aunque tu imagen se desvanezca entre las sábanas que se enfrían. Esta fábula nos ha hecho invisibles. No sabes que te nombro mientras camino, no me oyes, aunque te llevo unido al paladar. No me conformo con vivir así. Imagino que me encuentras y esta herida desaparece, que algo vuelve a poner mis pies sobre el asfalto. Me niego al anonimato, pero ya no quiero existir a solas. Necesito de ti, desespero por hallarte una tarde de frío. Tienen que congelarse nuestros huesos, yo puedo hacer crujir las hojas con mis pasos. Sólo deseo que me sigas sin mediar explicaciones, apenas revelarte con tus ojos. Aunque no. Nunca se me han cumplido los sueños.

http://instantesdelachicagris.blogspot.com

martes, 14 de julio de 2009

¿Qué sientes?
No te preocupes. Mucha gente piensa como tú. Mucha gente siente como tú. No estás solo. Incluso si quieres. Cierra los ojos y piensa en tu vida. ¿Te gusta? ¿Eres feliz? ¿Te sientes mal? ¿Qué sientes? ¿Qué piensas? Cierra los ojos. Respóndete. Sólo puedes responderte tú mismo. El resto es nada, nada de nada, no importa. El resto es una estafa, es un estúpido juego o quizás una broma. Cierra los ojos. ¿Qué sientes?

jueves, 9 de julio de 2009


Se escapan las palabras a mi entendimiento y las sonrisas se vuelven amargas, ya no hay sueños tras el espejo... ni aquella luz en tu mirada. Llega la noche, al fin terminó el día. Canta un reloj insoportable, tic-tac tic-tac... Pierdo la mirada tras los cristales de mi ventana, donde la luna se esconde bajo un cielo gris de Octubre. Una noche más sin estrellas, otro día sin un ''te quiero'' cara a cara que yo sienta realmente... Podría reír o tal vez llorar... pero se me escapan los motivos. Y me pierdo como cada noche entre las sábanas, con un ojo medio abierto por si la ilusión quisiera regresar. Duerme el mundo... Llora el cielo... tic-tac tic-tac...





http://instantesdelachicagris.blogspot.com
Aquí iré subiendo los instantes que han pasado por mis ojos y que no he podido dejar de fotografiar, espero que os gusten :)

miércoles, 8 de julio de 2009

Insomnio de amor.

Estoy HARTA, ¿por qué coño siempre estoy pensando en ti?, a todas horas, no sales de mi cabeza ni medio segundo y me jode, claro que me jode, porque seguramente tú ni te acuerdas de que existo y me rebienta. Joder, ¿por qué tengo tu mirada clavada en mi cabeza? ¿Acaso es así como miras a todas? Tus ojos fijos no me dejan dormir por las noches y yo ya no sé que hacer con este puto amor que me desvela...

domingo, 5 de julio de 2009

Se aman en la cama, en el diván, en los hoteles, en una casa. Sin muchas palabras, de pie, a un lado y otro del teléfono se aman, al atardecer y de mañana, dulcemente o como gatos también dulces, absortos en el cuerpo, en el del otro. Cada uno en su silencio, sin memoria, dados a su juego intenso, desasidos, con historias paralelas o sin ellas, con múltiples besos, con sospechas cuneiformes, sin relojes a la vista, sin pretextos se aman.

Leonor Requena

lunes, 15 de junio de 2009

Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.
Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: «qué calor hace», «dame agua», «¿sabes manejar?», «se hizo de noche»... Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho «ya es tarde», y tú sabías que decía «te quiero»). Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.

viernes, 12 de junio de 2009

Pigmentos de vida.

El tintineo de copas me despertó. Eran casi las cinco de la madrugada y aun estaban ahí, festejando la llegada del sofocante verano... Nuestra amistad era sólida [cosa insólita en los tiempos que corren]. Nos conocimos un día cualquiera de esos en que el techo se te viene encima y necesitas salir a respirar. Noches de insomnio, madrugadas de tejedor de ilusiones rotas, asfixiantes horas muertas en el desván... cualquier cosa por salir de allí. Así que salí. Me fui a pasear a la ciénaga para hacerle una visita a la bandida luna cuando, de repente, una parda figura de aroma sensual se me apareció tras los matorrales. Era ella. Como un ciclón su presencia me arrebató un suspiro y no pude más que mirarla sin parpadear. El negro cielo estrellado fue testigo de ese amor tan secreto que por ella comencé a profesar. Desde entonces, somos concursantes en nuestra propia vida, costilla con costilla, condena con condena, ficción con ficción; serenos, pintorescos. Así somos nosotros. Contínuo baile de máscaras y, sin embargo, nos queremos.
-Echa el cierre. Ahora te quiero disfrutar yo...

martes, 9 de junio de 2009

Entre nubes de colores andaba Carlitos saltando, cuando una de ellas le habló. Le dijo que tenía que bajarse, que ya estaba cansada de tanto aguantar el peso de la corporalidad. Contaba que ya era mayor y tenía muchos achaques. Carlitos se decepcionó porque pensaba que las nubes aguantaban todo eso y más ¡si hasta soportaban el peso del arcoiris! Entonces, cuando estaba a punto de bajar sobre el color azul, una voz le susurró:
-No le hagas caso, es la nube negra, la nube más triste de todas... sabe que ya se aproxima su hora de lluvia..

lunes, 1 de junio de 2009

Mi corazón..

Mi corazón está difuminado, no tiene forma. Cuesta verlo y entenderlo y, sin embargo, a veces late. Sólo a veces. Pero luego le entra el miedo y se pierde, se hace pequeño en mi escritorio. Muy muy pequeño. Tanto que de golpe cabe en la palma de mi mano y tengo que tener cuidado para no estrujarlo porque en él está escrita la palabra que nos une, la misma que a veces nos aleja. En esos momentos el pánico se camufla, se acerca con sigilo para susurrarle que al final siempre tambalea y se cae. Sin embargo hoy, un día cualquiera, sin miedo lo coloco en la yema del dedo y te lo entrego.

jueves, 7 de mayo de 2009

Se siente más sola que nadie en este mundo. No tiene nadie que le caliente la cama, ni nadie que le prepare el desayuno en las mañanas nubladas. Nadie que le haga encender. Ni nadie que le haga vibrar los domingos de ausencia. Y aun así. Aún así, quiere darse compañía. Se tumba en la cama justo cuando le pesa el día. Cierra los ojos. Aunque su mundo no desaparece. (El mundo no desaparece cuando cierras los ojos, ¿verdad?) Se aísla, eso sí. Se aísla de todo lo tangible. Y se deja llevar. Dibuja todo su amor en su propia piel. Toda la necesidad en su carne. Sus ganas. Su deseo. Te quiero quiere chillar. Pero no tiene a nadie a quien hacerlo. Y sigue, con fuerza, con odio. Con toda la rabia del mundo. Se acaricia, se juega, se siente, se huele, se desea. Le desea. Al ser sin cara, al ser sin cuerpo, al ser sin alma, al ser sin ser. Se dibuja, respira. Se tuerce, tiembla. Tiembla y ahora. Se rompe, se rompe, se rompe. Explota en mil pedazos. Y es entonces cuando se siente llena. Se siente llena de sí misma. Pero vacía. Es un llenovacío existencial.

miércoles, 29 de abril de 2009

Te esperaré, sé que estás ahí, lo presiento, y aunque te busco y no te encuentro, sé que existes más allá, donde aún no he llegado; este amor tan intenso que guardo debe tener destinatario, me niego a desechar ese anhelo que llena mis días, que desvela mis noches; te imagino cerca o lejos, expectante y perdido, sin hallarme ni en el espacio ni en el tiempo, y te envío mi enclave con el viento en suspiro. Sé que no me escuchas, pero puede que me sientas como yo te siento. En qué dirección lanzar a la brisa mi llamada, por si la oyes. A veces, frente al mar, te percibo en las olas y en las caracolas que la marea remansa en calma orilla tras noche de galerna, y ese batir de espuma en los acantilados me trae tu voz que clama por ser mi sal y mi arena, verbo que recala en la gruta de mi pena. Te respondo en grito de silencio, se devuelve el eco rebotado en eterno resonarse, y oteo el horizonte, mi mirada navegando mar adentro; aterido está mi corazón sin tu presencia, los ojos secos de tanto llorarte; pero resistiré los embates de mi infierno, sobreviviré a ausencias y lamentos hasta que los dioses de nosotros se apiaden o hasta que el azar nos redima nuestro duelo. Nunca será tarde, amor, para tocar el cielo.

jueves, 23 de abril de 2009

Hoy no quiero que seas lo que siempre imaginé. No quiero que aparezcas, justo cuando más lo necesito. Hoy quiero sorpresas. Hoy no quiero la promesa, de mil primaveras a mi lado ni quiero que me jures, que vas a quedarte conmigo. Me basta con que estés hoy, me basta con que duermas hoy conmigo. Hoy no quiero ni la certeza de que no habrá abandonos. No me importan ni tu pasado, ni tus incertidumbres. Hoy es tiempo de ponerle ladrillos a nuestro muro. Hoy es tiempo infinito, hoy es tiempo que reinventamos juntos, hoy es hora de caminar a la par. Me basta, creeme que (por ahora) me basta, con que duermas hoy conmigo.

· Y aunque quizás debería, mentiría al decir que te olvidé.

domingo, 15 de marzo de 2009

Y poco a poco fui despegando la vida de las cuatro paredes que me habían oído llorar, gritar, gemir, reír, susurrar y roncar, y en cada trozo de ella percibía el olor del recuerdo. Retiré con calma mis entradas de conciertos, mis recortes de periódico, mis fotos, mis dudas y mis errores, mis pasiones, mi entusiasmo, mi crecer prematuro, mis canciones. Sin embargo quedaron las marcas de todo aquello dibujadas con polvo, como si fueran cicatrices del tiempo, y las sentí en mi piel, sentí las rodillas que me golpeé en los bordes de la cama al intentar subir cuando mis piernas eran todavía demasiado cortas; y sentí el sudor frío en la nuca de esos días en que temía el ataque de los monstruos escondidos en la oscuridad del armario; y el temblor en los dientes cuando me desnudaron por primera vez, y esa torpeza; y la desesperación constante de no encontrar nunca lo que buscaba hasta que tomé la decisión de organizarme, porque llegó un momento en el que habían tantas cosas que empecé a colgarlas del techo; y el orgullo de desterrar los libros viejos a la habitación de la enana, porque ya era mayor para leer esos lomos de colores llenos de letras enormes y dibujos cada cinco páginas.

Y después de aquello, después de haber empaquetado los diccionarios, la arena del desierto y la de la playa, los silencios, las confesiones, las guías de viaje, las noches compartidas, después de haber colocado a Shakespeare y a Hopper en una misma caja, y de que la colección de cargadores de aparatos electrónicos acostumbrados a pedir turno para el único interruptor de mi cuarto estuviera ordenada por primera vez desde que los saqué del envoltorio y como no ha vuelto a estar desde ese día, y después de haber guardado con más cuidado que nada de todo eso mi máquina de hacer magia, mi Hispano Olivetti Studio 46, que era lo más valuoso que nadie me había regalado nunca, sólo después de aquello me centré en el balcón. Mi balcón. El balcón que me daba los buenos días por las mañanas desde los cristales a los que nunca bajaba las persianas porque adoraba que la majestuosa torre de la calle Ballester fuese lo primero que viese cada mañana.

Y salí a darle un vistazo –un último vistazo– a aquél edificio de color salmón, con su jardín, su estanque y sus palmeras donde los pájaros madrugaban hasta los domingos, esa casa en la que en diez años apenas había visto gente, aparte de los que acudían a un par de banquetes al año y la visita del mismo jardinero cada semana, siempre puntual, siempre eficiente. Y recordé la promesa que le hice a un antiguo compañero de besos de vivir allí algún día, y lo recordé con cariño, porque era una propuesta lejana, que sonaba como si nunca la hubiese tomado en serio, a pesar de que, sinceramente, sí lo hice. Y más que nunca tuve consciencia del tiempo y de cómo cambia las cosas. Y entonces me vino a la cabeza el tópico latino “tempus fugit”, aunque preferí simplificarlo con un “cómo pasa el tiempo”. Y con la ligereza de ese tiempo, me cubrí las muñecas y escribí por última vez desde ese balcón. A mano.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Yo no busco nada raro, sólo alguien que me extrañe aunque hayamos pasado todo un día juntos, alguien que se ponga nervioso al verme, que no se aburra de mis charlas aunque pasemos cinco horas en el teléfono, que se alegre de escucharme. Alguien que me acompañe siempre a casa y haga divertido el camino, por más largo que sea; Alguien a quien pueda besar por un simple impulso sin sentirme atrevida. No me importan los regalos, las cenas ni las flores, mientras él demuestre admiración, me conformo con saber que conmigo es donde más le gustaria estar siempre. Y si estuvieras aquí, nada me gustaria más que vivir todo con CONTIGO. Y que conozcas todas y cada una de mis sonrisas, alguien que sólo por mí de todo, que elija quedarse conmigo aunque tenga otros planes, que sienta que antes de mí ninguna otra existió, que sus amigos se cansen de escuchar mi nombre, que escriba las cartas más bonitas del mundo entero aunque tenga la letra fea y sean de dos renglones. Que él piense en mí, mucho más de lo que lo acepta, que sienta que se cae el mundo si discutimos y me abrace tirando su orgullo a la mierda, alguien que me haga reír hasta llorar, y me haga reír cuando no puedo dejar de llorar, que me diga que todas esas canciones de amor le recuerdan a mí, aunque sea mentira, que me diga que estoy guapa, aunque no esté del todo despierta, que me diga que doy los mejores besos, aunque haya habido otra mejor, que me diga que tengo los ojos más bonitos, aunque sean iguales a todos los demás, que le encante mi pelo, aunque siempre esté enredado, alguien que me haga sentir la chic a más afortunada del universo, sólo por el echo de tenerlo.

domingo, 8 de febrero de 2009

Acostada…Pienso en todo eso que me preocupa y que sé que no tiene solución. Me agobio en la cama mientras pienso, mientras sueño despierta...
Mala costumbre esa de irse a la cama y antes de dormir pensar en problemas, porque no concilio el sueño...Y lo único que me hace dormir es pensar en ti...
Porque sueño contigo… conmigo...Y todo eso que me preocupa desaparece,hasta que despierto y desgraciadamente, me doy cuenta que todo fue un sueño, un maravilloso sueño del que nunca me gustaría despertar.




Gracias por todos vuetsros comentarios, por el apoyo, por seguirme. Sé que casi nunca contesto a los comentarios y que me pase muy poco por vuestros blogs pero esque apenas tengo tiempo para subir entradas nuevas. Lo siento mucho y espero pasarme pronto por vuestros rinconcitos que sé que no tienen desperdicio.

martes, 3 de febrero de 2009

Se tumbaron el uno junto al otro en la cama deshecha, con la ropa interior puesta. Ella apagó la luz. Se sentía libre sin nombre. Sin un pasado que la impulsara al sentimentalismo, sin un futuro que la atemorizara. Él la abrazó con cuidado, como si temiera que fuera a romperse, y ella se acurrucó junto a su pecho. Permanecieron así, inmóviles, en silencio, mucho rato, hasta que se quedaron dormidos. Ella soñó con la escena que vivía: sabía que estaba allí, en aquella cama, al lado del amor de su vida de ojos pardos y enmohecidos. Podía ver la escena desde arriba, los dos cuerpos paralelos. Entonces se despertó y acercó sus labios a los suyos. No podía verlo pero lo intuía gracias al tacto y la respiración. Ella lo atrajo con fuerza hacia sí…

domingo, 25 de enero de 2009

Quiero que mi vida sea de ésas que se inmortalizan en un libro, o en una película (quién no ha soñado alguna vez con ello) . Pero creo que si fuese un libro, no sería un bestseller o, si fuese una película, no sería de grandes efectos especiales, no. Si tuviese que escribir sobre mi vida, ésta sería la unión de muchas historias de la vida cotidina, de los pequeños milagros diarios, como a mí me gusta llamarlo. Quizá no haya hecho nada para cambiar el mundo, pero todos tenemos algo que contar, algo que nos gustaría dejar para la posteridad, para que cuando nuestro cuerpo se haya convertido en mil partículas volátiles, alguien nos recuerde. Es por ello que las palabras son una manera de hacernos eternos, de no caer en el olvido. Me gustaría que en el libro de mi vida se hablase tanto de aciertos como de mis fallos y mis errores. De mis virtudes y mis defectos, de mis alegrías y mis penas, de mis manías y mis gustos. En resumen, de mi condición de ser humano y por tanto, de la imperfección que eso conlleva. Que he querido con locura, que tambien me han querido. Que me rompieron el corazón en más de una ocasión, que hice mil y una locuras por amor. Que todavía tengo espinitas clavadas y probablemente nunca me desprenda de ellas. Que si no vuelve, nunca fue tuyo, y que si vuelve, es tuyo para siempre. De lo que pudo y no pudo ser. De porqué te marchaste. De las cosas que nunca te dije y de que nunca te olvidaré. De si alguna vez piensas en mí. De si retrocediese en el tiempo, haría las cosas de otra manera y nos daríamos otra oportunidad. Que así es la vida, con su cara y su cruz.

· Como todo lo importante, ocurriste de repente, sin avisar. Llegaste como un soplo de aire fresco, como las lluvias de abril.



Texto que escribí hace un año y medio. A pesar del tiempo sigo sintiendo lo mismo que sentia en esos días..

jueves, 22 de enero de 2009

- Blanca, por favor, hace dos días abriste tu corazón y ahora empiezas de nuevo con excusas baratas y portarte como un adolescente. ¿Que pasa que no podemos hablar de esto como adultos o que?

- ¿De que quieres hablar? Yo ya se que tu me quieres como amiga y que estás enamorado de Irene y tu ya sabes que ambas cosas se me hacen insoportables. Aunque no lo creas en estas ocasiones soy una tía muy fuerte, llevo toda la vida entrenándome en eso de ser la mejor amiga del que me gusta, es increíble la capacidad que tengo de anular los sentimientos y jugar a amiga comprensiva con tal de tener al que amo cerquita de mi, pero en estos últimos meses he aprendido a quererme mas, sabes? A respetar lo que siento y estoy harta de rebajarme y de hacer el papel de tu confidente y de tu pañuelo de lagrimas, porque no me interesa tres narices lo que me digas de Irene sólo quiero oír “te quiero a ti Blanca” y como eso no va a pasar y todavía estoy en eso de echarle ovarios para olvidarme de ti para siempre pues... aquí me tienes haciendo el gilipollas levantándome a las 6 de la mañana.

domingo, 18 de enero de 2009

Te odio, te amo, sufro, sufres, te quise, te quiero, te olvido. Me dejas, te dejo, me buscas, pides perdon, te agradezco, me arrepiento, te arrepientes, me olvidas, perdonas, te vas, vuelvo, me voy, volvemos, piensas, siento, eligo pensar, te enfadas, me mientes, te miento, me enfado, te perdono, no lo entiendo, tu tampoco. Te pido perdón, busco una solución, no la encuentro, buscas tu, tampoco la encuentras, decimos basta, pero empieza de nuevo.

· Verte me hace daño, al final siempre te despides.

viernes, 16 de enero de 2009

¿Y tú, que sientes cuando me miras?

-¿Que sientes cuando me miras?
-Demasiados sentimientos, imposible describirlo..¿Porqué quieres saberlo?
-No sé,curiosidad.A veces cuando miro a la gente me gustaría saber que sienten al mirarme.
-Bahh..tonterias
-¿Por qué, a caso nunca has querido saber que sienten al mirarte?
-Sí, quizá alguna vez.. pero piensan muchas cosas..
-No me refiero a lo que piensan sino a lo que sienten, pueden pensar miles de cosas y sentir una sola.
-¿Y qué pasa si sienten desprecio, rábia, o cualquier sentimiento de esos?
-No lo sé..supongo que acepto lo que siento hacía mí sea bueno o malo.
-Bueno..siempre con paranoias.
-No soy paranoias..pero enfín dime que sientes.
-Una extraña sensación,cariño,amor,miedo a que te vayas..como si no existiera nadie más,me pasaría horas aquí y me encantaríaescucharte hablar de cada una de tus paranoias, escucharte cantar todas las canciones que sepas,recitar los poemas que siempre lees, explicarme tus anecdotas, ilusionarme con tus sueños y llorar cuando me contaras cada una de tus malas experiencias.¿Qué te parece?

martes, 13 de enero de 2009

Todos nacemos con una caja de fósforos dentro, pero que no podemos encenderlos solos... Necesitamos la ayuda del oxígeno y una vela. En este caso el oxígeno, por ejemplo, vendría del aliento de la persona que amamos; la vela podría ser cualquier tipo de comida, música, caricia, palabra o sonido que engendre la explosión que encenderá uno de los fósforos. Por un momento, nos deslumbra una emoción intensa. Una tibieza placentera crece dentro de nosotros, desvaneciéndose a medida que pasa el tiempo, hasta que llega una nueva explosión a revivirla. Cada persona tiene que descubrir qué disparará esas explosiones para poder vivir, puesto que la combustión que ocurre cuando uno de los fósforos se enciende es lo que nutre al alma. Ese fuego, en resumen, es su alimento. Si uno no averigua a tiempo qué cosas inician esas explosiones, la caja de fósforos se humedece y ni uno solo de los fósforos se encenderá nunca. (Como agua para chocolate)

domingo, 11 de enero de 2009

En una película dijeron que aquello que se pierde, se pierde. Muchas veces, desde que la oí, me he quedado pensando hasta qué punto esa frase era cierta. Hay veces que perdemos algo, creemos que nunca más volveremos a recuperar y de repente un día aparece de nuevo, bajado del cielo, dispuesto en exclusiva para nosotros. Pero las cosas hay que ganárselas, ¿no? Otras veces las cosas se pierden y nunca más vuelven. Recuperar lo pasado es llamar al viento y pretender que venga. No nos corresponde a nosotros el deseo de que vuelvan, lo hemos provocado así y nos lo hemos ganado. Punto final. Y también existe aquello que creemos perder y en verdad nunca se fue. Y dentro de este grupo entran todo tipo de cosas: una amistad, una relación con algún pariente, un objeto preciado que aparece en el lugar menos pensado… Y lo sentimental, el amor. Creemos que el deseo se ha ido, que la necesidad ha desaparecido, que los sentimientos van caminando por otro camino desconocido, comienzas a sonreír más, parece que se va, se va, se va… Pero no. No se ha ido y un olor es el que te lo recuerda. Los días que mejor estás, sin que te duela levantarte de la cama, todo el universo parece conspirar contra ti: recuerdos por todos lados, su nombre en boca de todos, olores, palabras, películas, canciones. Y es entonces cuando te das cuenta de que hay cosas que crees perder y nunca pierdes.

sábado, 10 de enero de 2009

Un amor, clandestino.

Ella pensaba buscarlo, el encontrarla. El solo queria verla, ella queria al menos un beso. Ella esperaba en silencio, el no queria dejar de escucharla. Ella miraba sus ojos, el sus labios. El la apreciaba (se decia), ella lo queria (se escucho). Ella se convencio rapido, el nunca se dejo vencer. Ella no cree en milagros, el los piensa crear. El vive pensando en ella, ella piensa vivir con el. El la ama y ella lo espera..

viernes, 9 de enero de 2009


Sí, definitivamente me gusta esta sensación, me gusta sentarme enfrente del mar y cerrar los ojos. Me gusta sentir el roce del viento en mis mejillas, me gusta el olor a salado que desprende. Me gusta venir aquí para pensar en tí, en nosotros...

Sigo con los ojos cerrados, te veo a tí constantemente, las imágenes pasan por mi cabeza como diapositivas y no puedo dejar de sonreir porque a pesar de los malos momentos, siempre sobresalen los buenos. Cómo me gustaria que estuvieras aquí, sentado a mi lado, agarrándome la mano, cómo me gustaria decirte lo muchísimo que te quiero, cómo me gustaria que esto no acabase nunca..
Pero no estás y por mucho que me engañe no vas a estar nunca, y eso es lo que más me jode.

jueves, 8 de enero de 2009

Lo nuestro era ilusión en polvo. Domingos de incertidumbre, camisetas que habían perdido tu olor, postales sin escribir dentro de mi maleta, billetes de avión cortados por la mitad. Lo nuestro era esperarte en el aeropuerto con zapatos nuevos y que siempre retrasases tu llegada unos minutos más. Traías la guitarra a cuestas y me cantabas al oído, me describías a oscuras, me dormías de ganas, me moría por ti. Tenías la fuerza de las personas que quieren, y me querías tanto que doblabas las horas para que los fines de semana fuesen suficientes. Pero luego llegaban las despedidas, con su desgarrarme los sueños y su nunca más. Siempre te quedabas más de lo que debías y luego te arrepentías sin decirlo. Teníamos demasiados kilómetros en contra, dos vidas distintas y un futuro por separado. Y tú siempre tan lejos, y a veces tan distante... Nunca llamabas cuando llegabas a casa. Y yo sufría (mucho y de veras). Cuando te contaba mis historias te ahogaban los celos. Bebías sin ganas y la resaca del lunes la pagabas conmigo. Tu silencio me dolía en todo el cuerpo. Te escribía e-mails tan largos que pesaban más de la cuenta, y nunca te atrevías a borrarlos, pero jamás me contestaste. Los enfados los traducías al italiano. Y yo los entendía enteros. Yo, que creía que la palabra nostalgia sólo se usaba en canciones y poemas demasiado cursis para encontrarles sentido. Yo, que lo veía como un término de esos que sólo sirven para personas que mienten. Déjame mentir un rato, déjame jugar con ella. Nostalgia de las palabras que no sabías decir y no hacía falta buscar. Nostalgia de adivinarte con prisa. Nostalgia de ese poco tiempo que nos daba para tanto. Nostalgia de tus manos grandes que me recogían la soledad. Nostalgia de tu "ordénalo todo o me voy". Nostalgia de tu levantarte pronto para atarme al colchón.Pero incluso con tanta nostalgia sigue siendo la misma historia, aunque queramos cambiar el final. Hoy es demasiado tarde para las segundas oportunidades.

sábado, 3 de enero de 2009

Me sentí completamente feliz. Todo desvaneció, menos mi amor y mis ganas de verte. Como un chiquillo ilusionado, seguí y no me importó nada. Me interesó poco todo lo que podía pasar, pero no tuve tiempo de pensarte. Una brisa de verano, paso por mi mente y fue lo suficiente para no olvidarla. La quiero tanto, y me duele no poder decírselo. Me agobia el beso que jamás debiste darme.