domingo, 31 de agosto de 2008

Me gustaría hablarte de él..

Me gustaría hablarte de él, desde la abrumadora distancia que nos separa y desde la complicidad cotidiana que nos une. Como si este aire nocturno y fresco no me trajera su aroma, como si no dijera su nombre en cada verso, casi sin despegar los labios, como si no me acompañara siempre su voz, como si la ternura no estuviera siempre vestida con su ropa. Me gustaría decirte cómo le extraño y cómo cierro los ojos y disfruto (lo dice una canción), echándole de menos… Hoy termina abril, y media primavera se ha marchado. Las palabras que escribimos se me enredan en los ojos y en la piel, va llenando el cajón de los recuerdos y me tiembla en la boca la sonrisa. Quisiera contarte, cómo es cuando brilla su mirada y se refleja en los hilos de mi blusa, cuánto dice, cuánto calla. Y hasta, a veces, cuánto calla lo que quisiera decir y no se lo permite la imagen del espejo. Mayo se adormece, vuelan las preguntas, huyen las respuestas y sigue este sueño, dormido y despierto, revoloteando entre mis versos. Quisiera decirte cómo es cuando tiembla y dice mi nombre, con todas las letras, y suena a piropo, y sabe a café, y sonríe y brilla, sólo para mí, porque nadie sabe, porque nadie entiende este mundo nuestro hecho con besos de papel y miedos pequeños que se enredan en las piernas y sonrisas que quisieran ser abrazos. Quisiera contarte, desde esta ventana, a la que se asoma sin verme los ojos, cómo es primavera si él está a mi lado, cómo me descubro siguiendo sus pasos, cómo soy la cómplice de esta luz que alegra los días, los meses, los cajones, las palabras que nos regalamos, y escondemos, y rompemos… Quisiera decirte cómo es de bonito sentirme a su lado y escuchar su voz, cercana y amiga, saberme esperada, saberme querida, aún en la distancia de años y años sin saber que estaba, sin saber quien era… Mirar el reloj, escuchar atenta sus pasos serenos, mirar la sonrisa, retenerla acaso y detener el tiempo. Luego, recordarla en silencio, ya de madrugada, y convertirla en versos… Quisiera decirte cómo le echo de menos, cómo no se aparta de mi pensamiento y se queda quieto, enredado en mis párpados, en ese momento, de creer en las hadas, entre la vigilia y el sueño. Te podría hablar, si no fuera un secreto, de sus manos tibias que sólo rocé un momento, y de todo el miedo, como un muro de piedra que obliga al silencio. Pero la memoria no calla, recuerda, como yo recuerdo todas las palabras…, las leo y releo, temblando y sonriendo, tarareo canciones que, a través del tiempo, nos dibujan y dibujan este clandestino y sin embargo inocente sentimiento. Ese miedo que nos deja sin aliento, que nos calla y nos detiene, que nos aleja a veces, que nos une sin remedio, que nos persigue y nos muerde… Quisiera contarte cómo es ese miedo, pero se me escapa, porque él lo custodia, vigila y protege, no lo deja fuera, lo esconde, lo aleja…, y en un arrebato de luz en sus ojos, cuando nadie mira, yo leo en sus labios que me dice «guapa», y tiemblo, y sonrío, y digo su nombre, todo con mayúsculas, sin punto al final, sonando a «te quiero». Quisiera contarte, desde esta ventana, el olor a limpio de su cortesía cuando empuja puertas y paso delante, cuando, en un susurro, le siento mirarme, le dejo instalarse en un rincón antiguo que tiene mi alma y que sólo es mío, y que ahora es nuestro… Me veo en sus ojos como en un espejo, y no soy la misma que tú conocías, me siento tan niña, tan joven, tan embelesada, tan llena de vida… Quisiera decirte qué es esto y no puedo… Como en un susurro, tan cerca y tan lejos, escucho su voz…, «mi niña».

martes, 26 de agosto de 2008

Felicidad, que bonito nombre tiene

Disfruto tanto con los detalles pequeños que las inmensas bellezas me abruman.

Soy feliz oliendo una glicinia, una gardenia.
Soy feliz paseando entre un bosque de mimosas.
Soy feliz viendo los fuegos artificiales acostada en la arena.
Me emociono viendo cómo el sol se esconde en la ría, detrás de las islas Cíes.
Soy feliz viendo mar.
Soy feliz cuando me vuelvo a meter en la cama y todavía está caliente.
Soy feliz escuchando esas canciones que tengo en mi lista de predilectas y escuchando mi música en general.
Soy feliz saltando en un concierto.
Me estremezco cuando observo mis campos a través de la ventanilla del avión.
Soy feliz recordando que en otros momentos también lo fui.
Soy feliz tomando una cerveza.
Soy feliz contigo.
Soy feliz conmigo.

Soy feliz con lo que fui. Soy feliz con lo que nunca fui.

jueves, 21 de agosto de 2008

Cartas de amor..

Y en aquel día de lluvía escuché como el timbre sonaba, -¿Quién se atrevería a llamar con la que caía?-pensé.- Y al mirar por mi ventana me sorprendí al verte, todo mojado sin paraguas y sonriendo como el idiota que nunca dejarás de ser.

-Abréme, ¿No?

-Me lo pensaré va.. jaja. -contesté intentando dejar de alucinar.

-No quiero seguir mojándome va...

-Pasa.

-Buff que frío hace fuera..

-Me lo imagino, ¿Tú aquí?¿Supongo que tendrás algo interesante qué decirme no?

-Encontré esta carta mientras buscaba unas fotos.- La maldita carta, tardé 2 semanas en decidirme si entregarla o no, y cuando por fín me decidí a dejarla en sus cosas, no obtuve ninguna respuesta y ahora 2 meses después le tenía allí..- y me gustaría decirte antes de que digas nada quiero que sepas mi opinión de todo eso.

-Si supieras las veces que me arrepentí de habertela escrito..nunca he sido de cartas pero me salió..y..

-Shhh. -hizo un gesto para que me callara, pero no dejé de hablar,estaba nerviosa, ¿Cuánto había esperado y temido aquel momento?

-No te lo tomes todo al pie de la letra..cuando la escribí.. -decidí negarlo pero ni siquiera me dejó hacerlo

-Me ilusiono leerla, aunque siempre me ha parecido cosas de niños, ésta carta me la he tomado enserio, si lo que dice es verdad me imagino que te habrá costado explicar todo esto delante de un papel, frío y blanco como las mañanas de invierno..

-Sé que fuí cobarde al no decirtelo a la cara, no me habrías entendido, lo que llevo dentro no es ninguna tontería, noto que no soy la misma niña que enviaba cartitas como ésta como un pasatiempo más, creo que jamás fui tan sincera y conseguí plasmarlo en un papel, immortilizarlo, las palabras se las lleva el viento..

-.. No sé qué decirte, sabes muy bien el tipo de tío que soy, que jamás me he tomado una relación enserio, y que si algún día creí estar enamorado me equivoqué totalmente, no creo que pueda darte todo lo que te mereces, aunque si quieres lo intentaría. -¿Aquello era un sueño?Si lo era no quería despertarme..

-No te obligo a qué lo hagas.

-¿Y sí quiero hacerlo?

-Y si quieres hacerlo allá tú..-¿De verdad habían salido aquellas palabras de mi boca?-

-No entiendo porqué te pones así , ¿He hecho algo mal?

-No, he sido yo la que lo he hecho todo mal hasta hoy, el enamorarme, el soñar despierta esperando cualquier palabra tuya, el escuchar canciones pensando en tí, el intentar imaginar que te pasa por la cabeza cuando me miras y me sonríes.. y tantas cosas más.

-¿Dices que has hecho mal en enamorarte de mí? buff..-y bajó la mirada, ¿acaso le importaba?, le veía tan débil..-

-No he hecho más que equivocarme en todo esto..enserio deberías irte.

-¿Y no te gustaría escuchar mi versión de todo esto?-Y ese "algo" en su mirada volvió a dejarme sin habla.. y siguió hablando- No sé expresarme como me gustaría, no entiendo la mitad de las letras de esas canciones en ingles que tanto te gustan, no sé que haces los domingos por la tarde o si has llorado con la última película de amor que vistes.. no sé tantas cosas sobre ti, y tampoco sé si esto en un principio es bueno, solo sé que al leer esta carta no pude evitar venir corriendo hacía aqui y ni siquiera me ha importado si llueve o no, siempre he sido impulsivo y creo que jamás me sentí tan feliz al serlo y aquí me tienes frente a ti, veo unas lagrimillas en tus ojos pero no quiero abrazarte antes de acabar de decir todo lo que tengo aquí dentro, no te creas que es fácil he ensayado este discursillo unas cien veces mientras corría y ahora se me van las palabras y quiero que no olvides este momento jamás. No estoy seguro de lo que siento hacía ti, no he sido bueno jamás enseñando mis sentimientos, sólo sé que me encanta discutir contigo y acabar riendonos de lo estúpido que era el tema de la discusión, me encanta la manera que tocas el pelo cuando estás nerviosa o no sabes que decir, la manera que bajas la cabeza cuando te das cuenta de que no tienes razón y dices lo siento con una voz de niña pequeña y en un tono muy bajo.., me encantan tantas cosas de ti que hasta ahora no me había dado cuenta.. y me arrepiento de ello, lo siento si te hice algún daño, te juro que es lo último que me gustaría haber hecho. Lo siento no sé de que van estos temas de amor..no sé amar.

-Cómo me habría gustado haber escuchado todo esto hace 2 meses, .. cuando lloraba por lo idiota que había sido al dejar la carta entre tus cosas esperando una respuesta como ésta, no habría dudado en enseñarte a amar. Pero ahora ya no sé si creerte..

-Me lo estás poniendo difícil..muy difícil, y ahora sólo quiero saber si sigues sintiendo lo que dice la carta.

-Creo que nunca lo había sentido con tanta intensidad, lo siento mucho pero es es que para mí esto no es real.. saber que el que puso cara a mi príncipe está aqui diciéndome todo esas cosas..-Empezaba a temblar y las lágrimas amenazaban con caer.-

-Quiero que confies en mí, si saltas estaré esperandote abajo y no dejaré que caigas.-en aquel momento metió su mano en el bolsillo mojado y sacó mi carta..

- Quería que me la leyeras tú..pero ya ves no podrá ser...

Y entonces fuí yo la que decidí abrazarle, di 2 pasos y sabía que serían esos pasos que temes antes de algo importante, le abrazé como nunca había abrazado a nadie y le confesé al oído que me sabía cada línea de aquella carta de memoria.

jueves, 14 de agosto de 2008

Volveremos a encontrarnos..


Recordó que una vez se habían abrazado de aquel modo, pensando que sería la última vez. Estaban sentados sobre un dique construido para contener las aguas del río Neuse. Ella lloraba porque cabía la posibilidad de que no volvieran a verse y se preguntaba si alguna vez volvería a ser feliz. En lugar de responder, él le había entregado una nota, que ella leyó camino a casa. La había guardado, y de vez en cuando la releía, entera o por partes. Había leído un par de párrafos centenares de veces, y por alguna razón, ahora volvieron a su mente. Decía:

Nos duele tanto separarnos porque nuestras almas están unidas. Es probable que siempre lo hayan estado y que siempre lo estén. Quizá hayamos vivido mil vidas antes que esta y nos hayamos encontrado en cada una de ellas. Y hasta es posible que en cada ocasión nos hayamos separado por los mismos motivos. Eso significa que este adiós es a un tiempo un adiós de diez mil años y un preludio de lo que vendrá.Cuando te miro, contemplo tu belleza y tu gracia y sé que han crecido con cada vida que has vivido. También sé que te he estado buscando durante todas mis vidas anteriores. No buscaba a alguien como tú, sino a ti, pues tu alma y la mía están destinadas a estar juntas. Y sin embargo, por razones que escapan a nuestro entendimiento, nos han obligado a despedirnos.Me gustaría decirte que todo se arreglará entre nosotros, y te prometo hacer lo que esté en mis manos para que así sea. Pero si no volvemos a vernos y esta es una verdadera despedida, sé que nos reencontraremos en otra vida. Volveremos a encontrarnos, y aunque las estrellas hayan cambiado, no nos amaremos sólo por esa vez, sino por todas las veces anteriores.

miércoles, 13 de agosto de 2008

¿Me perdonas?



En este mundo que nunca llegaré a entender los vientos del destino soplan cuando menos lo esperamos. A veces soplan con la furia de un huracán, y a veces apenas te acarician la mejilla. Pero no podemos rechazar los vientos, pues a menudo traen un futuro que es imposible ignorar. Tú eres el viento con el que yo no contaba, el viento que ha soplado con más fuerza de la que yo podia imaginar. Tú eres mi destino.Me equivoqué, me equivoqué del todo al ignorar lo que era evidente, y ahora te pido que me perdones. Como un viajero prudente, intentaba protegerme del viento, y lo que conseguí fue perder mi alma. Fue una tonteria ignorar mi destino, pero hasta los tontos tienen sentimientos, y me he dado cuenta de que tú eres lo más importante que tengo en este mundo.Pero sobre todo me equivoqué al negar lo que para mi corazón era evidente: que no puedo vivir sin ti.

lunes, 11 de agosto de 2008

(L)

Hace mucho tiempo que tengo ganas de hablar contigo, de verte reír, de escucharte. Hay días que me digo: bueno voy a tratar de olvidarme y no mandarle mensajes porque no quiero joderlo o molestarlo, pero te das cuenta que no llego ni a los dos días de no mandarte un mensaje ni de decirte nada porque realmente estoy constantemente pensando en tí, en tus cosas, en si estas bien o mal y todo lo que tenga que ver contigo, porque necesito de tí, a tu persona, solo tú me puedes calmar y contigo siento que todo va bien y que no necesito de nadie mas, ni de mis padres, ni de mis amigos, ni nada y eso te hace diferente de todas las personas que están y que pasaron por mi vida.




Los mejores 27 meses de mi vida. Gracias a tí. Te amo (L)

viernes, 8 de agosto de 2008

Razón o corazón ¿?


Tan difícil aceptar la realidad por la que uno está viviendo, ver que esa persona que tanto esperaba, no lucha por lo que construimos juntos, que todo está en mis manos, que si lo dejo ir, me arrepentiré, pero al mismo tiempo si lo acepto de nuevo, no se si es lo correcto, o si es para mi o no???...Tantas dudas y preguntas sin respuestas, que a diario me hago...Pensando que el día de mañana será mejor...Es tan difícil decidir entre lo que se siente y lo que se piensa... ¿Qué es lo correcto? No lo sé... y tal vez nunca lo sabré...Tal vez al perderlo salgo ganando, pero mi corazón no dice lo mismo, todo el mundo opina, pero nadie concuerda...Quisiera que ya no volviera jamás, porque el saber que está cerca y no lo puedo tener me daña, pero saber que puedo tenerlo y no hacerlo, es peor.

martes, 5 de agosto de 2008

Observaba la noche detenidamente, como intentando perder un recuerdo de él, de su cuerpo y de su piel con cada parpadedo; intentando depositar cada momento a su lado en una estrella distinta para perder los recuerdos, aceptando el alto precio de ese adiós, porque así se despedía, para siempre, de su alma, del amor.
Se preguntaba en silencio ¿Qué será de la causa de estos ojos inundados de vacío, de esas marcas de desamor?
La cortina danzaba en la oscuridad de la habitación, imitando el movimiento de las olas del mar; envolviendo su mirada en una niebla de seda, regalandole al cielo un instante de luz.
Sus lágrimas caían destrozando el silencio tan delicadamente que, entonces, nadie lo noto, que nadie pudo oírlo.
Cerro los ojos pronfundamente. Una vez más. Intento respirar traquilamente. Falló. Se negó a seguir. No volvió a levantar la mirada. Suspiro. Habia bajado los brazos. Otra vez.
Estaba ebria de nada. Estaba loca de amor. La consumía la nostalgía. En silencio. Con cautela. Con dolor. La maltrataba la memoria, el recordar continuamente cómo él la había hecho sentir. La acobarda letalmente la resaca que le producía aquel último Te quiero. Estaba ebria de nada. Estaba loca de amor.
Suspiro. Sintió las sombras. Sus sombras. Sintió, palpó, la fidelidad que aún, después de tanto tiempo, después de tanta crueldad le profesaba a ese amor perdido y marchito, irrecuperable, pero que había sido real. (Para ella)
Con el dedo indice acaricio el vidrio que separaba sus ojos de la fotografía; sintió al niño abriendo las puertas de la habitación. Lo había estado esperando. Estaba lloviendo,; sabía que vendría. Las tormentas lo aterraban.
Espero encontrarlo, a los pocos segundos, sentado a su lado. Pero no fue así. Se acerco a la mujer y, como si ya estuviese acostumbrado a verla llorar, le pregunto:
- ¿Dónde queda la eternidad?
No dudó. Respondió al instante. Ella lo sabía. Sabía absolutamente todo lo que el necesitaba saber. Y se lo enseñaba poco a poco, y bien. Quería que fuese alguien mejor que ella, que no pudiese caer. Quería que fuese un hombre de hierro. No una persona de cristal, de esas que se rompen de dolor.
Dijo:
- Más allá de las estrellas, y debajo de toda la lluvia del mundo.
- ¿Es lejos?- Sí.
- ¿Es grande?- Es inmensa y eterna.
- ¿Por qué es eterna; de que está hecha la Eternidad?- De recuerdos, de corazones rotos por el extraño dolor que causa el morir lentamente de nostalgia por algo que jamás vivirás.


Jordán Panic, & El Miedo a la Oscuridad

domingo, 3 de agosto de 2008


Es increíble como cuando cierras un capítulo de tu vida y puedes leer la historia desde afuera sin sentirte tú la protagonista, te das cuenta de tantas y tantas cosas que hubieras cambiado, otras que hubieras hecho y muchas más que hubieras dejado de hacer (estas últimas las de mayor cantidad), ahora es tarde, tarde para borrar los malos tragos, tantas lágrimas derramadas sin merecer, tantos preparativos, ilusiones, tantas expectativas expuestas en una sola cosa, pero ... ahora es el momento en el que puedo decir que ya no estoy, por mucho que el mundo gire no lo estaré nunca más. Pues esta vez el libro se cerró, y no sólo está cerrado sino que también lo he guardado en un rincón oscuro de donde nunca nadie lo debió sacar, cerrado, como siempre debió estar.



Porque tú eres la que diseña tu destino. Eres la autora. Tú escribes la historia. Tú escribes tu historia. La pluma está en tu mano y el resultado es el que TÚ elijas.