martes, 23 de diciembre de 2008

Recuerdos de una historia paralela

Era un domingo después de una comida familiar, habíamos celebrado el cumpleaños de mi abuelo. Yo sólo tenía seis años pero recuerdo ese momento como si fuera ayer, es el recuerdo que tengo más vivo de mi infancia. Tú leías el periódico en el sofá mientras yo revoloteaba por la casa pidiendo a gritos que alguien me prestara atención; me acerqué a tí y tú no levantaste la mirada...te tiré tiernamente de una manga y entonces me miraste y sonreíste.
-¿Qué pasa cariño?- me susurraste.
-¿Por qué no sales a la calle a jugar conmigo?
-Cuando termine de leer el periódico, princesa...

Me quedé unos segundos mirándote sorprendida...no estaba acostumbrada a que me dijeran que no...me fui corriendo al jardín y ahí me puse a llorar. Mis primos seguían jugando como si nada, pero yo quería que salieras tú...a mí no me gustaba jugar con los niños de mi edad, prefería quedarme sentada en la mesa a escuchar lo que decían los mayores...tú me transmitías seguridad, y más allá de los lazos familiares que nos unían sentía una complicidad contigo que no he sentido nunca con nadie más. Apareciste unos minutos más tarde, cuando yo estaba jugando con los barrotes de la barandilla, me cogiste por detrás y me levantaste entre carcajadas... Recuerdo pocas cosas sobre las otras veces que te vi de pequeña...pero sí que recuerdo los nervios del día anterior, las insistentes preguntas a mis padres...y las ansias de correr hacia a ti cuando te veía llegar... Te casaste cuando yo tenía catorce años.

Contra mi voluntad acudí a la ceremonia con un traje pantalón negro que se ajustaba perfectamente a mi repulsión adolescente por el color rosa y al luto que, de alguna forma, quería vivir ese día. Todavía no entendía lo que me pasaba, pero sabía que no me gustaba la idea de verte ahí uniendo tu vida a alguien totalmente ajeno a mí, alguien que hizo que yo dejara de ser tu niña favorita, alguien que me robó tu cariño. El banquete fue una pesadilla vestida de gala. Idas y venidas persistentemente seguidas de mi mirada, fotos en las mesas, bailes con parientes lejanos, y tú no estabas conmigo. Habías empezado una nueva vida y yo no podía hacer nada para cambiarlo...

Seis años después he vuelto a verte. Me miraste de reojo mientras le dabas dos besos a mi madre. Podía verlo en tus ojos, te sorprendiste al verme tan diferente. Con un palmo más de estatura, sin aparatos, con tacones y con los ojos pintados.

-Qué mayor estás...-dijiste en lo que pareció el suspiro. Yo te sonreí.
-Ha pasado mucho tiempo...-(demasiado), pensé.


Te brillaban los ojos...yo estaba a punto de estallar por dentro de la emoción...había vuelto a ser tu niña, lo sabía, no habia ni tiempo ni distancia que pudiera cambiarlo...

No sé cuando voy a volver a verte, ni si algún día se te ocurrirá llamarme, pero ten por seguro que no importa el tiempo que pase, ni las personas que pasen por mi vida. Hay referentes que nunca pueden borrarse y amores que no pueden derrumbarse ni con el mayor de los temblores. Y pase lo que pase, sé que tú siempre serás mi Lucas, y yo siempre seré tu Sara...

14 comentarios:

seo dijo...

ese es el problema del primer amor. que nunca se olvida. un saludo y felices fiestas

saudade dijo...

Los primeros amores...
Ais...

Eris* dijo...

Cómo me he emocionado al leer el texto *.*
Gracias a la magia de tus palabras (me ha ENCANTADO) y al recuerdo de una historia tan y tan y tan bonita :")


Por cierto, con la saga sí que me refería a la de Edward y Bella :P
Madre mía, es que son... *.*
Al pincipio no quería leerme los libros porque todo el mundo lo hacía, no quería ser una tonta más que cae en la trampa de los típicos best-sellers... pero después de ver la película (una y otra vez) supe que TENÍA que leerme los libros; el primero, para empaparme de cada detalle que se le escapa a la película, y los tres siguientes, para conocer bien el resto de la historia. Empecé y ya no puedo parar, me he vuelto una esclava de las palabras de Stephenie Meyer y aprovecho cada rato que tengo para sumergirme en su historia. Léelos si puedes, seguro que no te dejan indiferente (":


Te quiero mucho mucho mucho!! /LLL

Helènic Glauc dijo...

Buena prosa. Has conseguido ponerme la piel de gallina.

laurita dijo...

Cada día me sorprendes más. He de decir que no sigo la serie con regularidad, pero la historia de Lucas y Sara, no habrá otra como la suya. Qué bonito todo lo que has escrito, ni ellos podrían expresarlo mejor.

Si es que el primer amor nunca se olvida. Y con suerte, será el último y verdadero :)

Un beso y Feliz navidad

Someone exactly like you. dijo...

Siempre,siempre,SIEMPRE....

Eterna dijo...

Los tatuajes del corazón no se borran con láser ni con nada.

àngela dijo...

Es muy bonito el texto hace tiempo que lo leí en otro blog http://chantajeemocional.blogspot.com/2008/04/recuerdos-de-un-pasado-mejor.html, te lo has sacado de algún lugar??

Besos!!

Dara Scully dijo...

El primer amor nunca es el mejor, pero siempre es el que más se recuerda.


Miau

Barbara dijo...

El primer amorr...ainss(L)

...había vuelto a ser tu niña, lo sabía, no habia ni tiempo ni distancia que pudiera cambiarlo...

me encanta ese trocitoo :)
un besazo uapaa :)
Feliz navidad neni ^^

Glenn K. dijo...

Que es lo que queda de ese primer amor? xq despues de años los recurdos siguien llegando a la cabeza??

abre los ojos dijo...

Es precioso, me ha encantado.
Nunca se olvidan los amores, simplemente cambian de lugar en la memoria...

felices fiestas :)

Ara dijo...

Para la señorita Angela :)
El texto lo publique en mi fotolog de los hombres de paco hace casi un año.. asique no se de donde lo habrá sacado http://chantajeemocional.blogspot ..

un beso!

àngela dijo...

Ara solo te decía por que lo había visto allí. Y la que lo puso en su blog hubiera podido tener la decencia de citarte en el texto, hay gente para todo.

Muchos besos!