lunes, 9 de enero de 2017

Debilidad.

Tú te cansaste de ser. Yo sola no te era suficiente. Necesitabas probar más.

Yo me cansé de llorar y de esperarte.

Y cuando tú te cansaste de ir de aquí para allá, regresaste de dónde nunca debiste marchar.

Y te encontraste con mil cerrojos y ni una sola llave para poder entrar.

Y en eso nos quedamos. Dos corazones vacíos, uno roto y otro partido. Se parecen pero no son igual.

A mí me dejaste echa polvo, sin ganas de ná. Tú te quedaste solo, con demasiados polvos pero ninguno de verdad (ninguno como los nuestros).

De qué te sirvió. Dime.
Romper lo más bonito que tuvimos. Saber que nadie me va a reemplazar. 

Que no te mereces que te siga escribiendo. Pero es que es de lo único que no me canso. De escribirte.

sábado, 4 de junio de 2016

¿Por qué?

Aún no me explico por qué. Por qué sigues en mi cabeza, por qué cada puta noche antes de dormirme me acuerdo de ti. Por qué a pesar de tenerlo todo siento que no tengo nada porque me faltas tú. Por qué los años sólo hacen que recuerde lo que fue mi vida contigo y no lo contrario. Por qué esta manera mia de idealizarte tanto. ¿Por qué?

Será porque sé que nunca seré tan feliz como lo fui entre tus brazos. Será porque no he vuelto a volar desde la última vez que lo hice contigo.

sábado, 12 de diciembre de 2015

Declaración de (des) amor.

Fui tu primer amor y tu primera víctima. Tu primera vez y tu primera despedida. Tu primer para siempre que acabó en hasta nunca. Tu primer "Te quiero", tu primera discusión, tus primeras lágrimas. Tus primeras mentiras.

Tú fuiste mis primeras caricias, mis primeras sonrisas, mi mejor paracaídas. Pero también fuiste mi peor pesadilla, mis ganas de nada, las noches en vela llorando en la almohada. Fuiste mi todo. Mi mayor logro. Y mi peor pérdida.

Y ahora ya no eres nadie. Una persona más. Una de tantas. Alguien que a pesar de haberlo sido todo  ya no me duele. Ya no dueles. Y no sabes qué alivio sentirse así. Sabiendo que ya sólo somos dos desconocidos, que hace muchos años se conocieron demasiado bien.


miércoles, 9 de diciembre de 2015

Vivimos de ilusiones que un día creímos realidades. 
Y qué ilusos somos.


Creer en poder vivir dentro de un sueño.

Sentirlo como si fuera real.
Como
si
fueras
real.

domingo, 18 de octubre de 2015

El otoño y tú.

Así llegaste tú. De repente, sin avisar.
Calmando el dolor por los abrazos que ya no me daban.
Dándole sentido a mis días.
Así, sin más.
Como este otoño.
Que en vez de enfriarme el corazón, me lo está calentando.

viernes, 7 de agosto de 2015

Demasiado tarde, amor.

Hace un par de años habría matado por que actuaras como lo haces ahora. 
Por que fueras tú el que me buscara con la mirada entre la multitud.
Por que fuera tu último pensamiento antes de caer dormido.
Por que me escribieras diciéndome que querías verme, que ese segundo en la calle no había sido suficiente.
Te lo juro, habría matado.
Pero como siempre, llegas tarde. 
Eres un impuntual en el amor.
Y no te culpo. Ahora ya no. 
Antes te culpaba a todas horas. De lo nuestro. De lo tuyo. Y de lo mío. 
De todo lo que pasó. Y de lo que no.
Fuiste el culpable de todo aquello.
Del paraíso en el que viví unos años. 
Y del infierno que viví después, cuando todo se fue a la mierda.
Pero ya no te culpo. Porque todo ese rencor, toda esa tristeza, por fin se curó.
Porque otra persona supo ver en mi lo que tú no.Y cerró viejas heridas.
Ahora porfin vuelvo a reír y ya no sé lo que es llorar por desamor.
Aunque a veces lloro, no lo niego. 
Pero lloro por la nostalgia de saber que ahora podría tenerte, de saber que te arrepientes, y de haber perdido el tren que me llevó a otro corazón.
Sé que ya no es amor. Lo sé, y aún así a veces lloro.
Porque podríamos haber movido oceános y continentes en aquel momento, pero ahora ya no.
Y me jode, porque nuestra historia (mientras duró) fue la más bonita que hemos vivido los dos. 
Y se acabó por tu culpa. Lo sabes, aunque no lo admitas.
Y al final pasa lo de siempre. Que el tiempo pone a cada uno en su lugar, y al que menos sufrió en su momento ahora le toca ver al amor de su vida en brazos de otro. 
Y no sé qué es peor. Lo que tuve que pasar yo cuando se terminó, 
o lo que estarás pasando tú ahora por no poder volver a estar conmigo.


Supongo que me pasa un poco lo que dice mi amigo Defreds, que hay personas que sólo con verlas te hacen temblar. Aunque sea tarde. Aunque ya no se pueda. Siempre van a conseguirlo. Que las ganas estén ahí.

Y yo a ti siempre te he tenido ganas.
Hasta cuando te odiaba.

sábado, 1 de agosto de 2015

Autoayuda(ndome)

Cuando estás pasando por un mal momento o por varios a la vez, te das cuenta de que pocas veces tienes de verdad a alguien. Sólo te tienes a ti.Y tú misma eres la que tiene que salir adelante, sola. Porque vale, sí, en ocasiones puntuales tendrás a alguien que te escuche o un hombro sobre el que llorar. Pero el resto del tiempo, estás sola. Y sólo te tienes a ti. Y a esa cabeza loca que a veces te dice que puedes y otras te dice que se rinde. Pero eso es la vida, una lucha constante entre el quiero y el no puedo, entre el puedo y el no quiero, entre el sí y el no, entre la alegría y la pena. Y a veces es muy difícil seguir adelante cuando lo único que ves a tu alrededor es osuridad. Cuando te sientes menos que los demás. Cuando eres la única que llora mientras todos a tu alrededor sonríen. Cuando sientes que el resto lo tiene todo y tú no tienes una mierda. Cuando los ves felices, con sus metas y aspiraciones, cumpliendo sus sueños y tú estás ahí estancada, sin saber cómo salir adelante, sin motivos para hacerlo. SOLA.
Pero llegará un día en el que todo te parecerá más fácil y en el que por fin verás esa luz que tanto ansias. Esa luz que te guíe y te de los motivos que necesitas para darle sentido a tu vida. Y recuerda, que aunque a veces te veas acorralada y creas que no hay salida, y que los problemas parecen no tener solución, siempre, siempre, siempre, acaba saliendo el sol.

miércoles, 15 de abril de 2015

Soñando recuerdos.

Yo, que me creí tu supernova y no llegué ni a estrella, fugaz.
Tú, que me jurabas amor y no supiste quererme.
La que se creía tus mentiras, yo.
El cabrón al que quería, tú.
Tú y yo. Yo y tú.
Y pensar que una vez fuimos eternos.
Que lejos quedan ya esos años.
Y que cerca te tuve hace unos días.
Menos mal que por fin me quiero
y menos mal que al fin me quieren.
Más de lo que un día lo hiciste tú.
Mejor de lo que un día lo hiciste tú.
Y sin embargo, aún te recuerdo.
Qué putada, eso de que los primeros amores nunca se olviden.
Y qué puta la vida, que no nos quiso ver juntos.

martes, 14 de abril de 2015

Yo te recuerdo, pero tú no me olvidas.

Como dice el dicho, más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer. En tu caso conociste lo bueno desde el principio pero te fuiste en busca de lo malo. Y así nos fue. 
Lo bueno es que te has dado cuenta de que lo que perdiste fue lo mejor que ibas a tener nunca. Lo malo, 
es que nunca lo recuperarás.

Puede que yo siempre me acuerde de ti, 
pero es que tú no me vas a olvidar nunca. 

domingo, 25 de enero de 2015

Retroceso.

Quererte aunque me duelas. 
En silencio, a escondidas. 
Soñarte bonito, 
despertarme, 
y que te hayas ido. 
Mil atardeceres en mis ojos, 
cien sombras tuyas en cada uno.

jueves, 8 de enero de 2015

De cuando te creía olvidado, pero no.

Que en días como hoy 
tengo más  presente el pasado 
que el presente. 
Que tiendo a volver atrás 
aunque todo me vaya genial. 
Que la nostalgia no me deja avanzar. 
Que vuelvo a echar de menos 
lo que un día porfin empecé a echar de más. 
Que los recuerdos no tienen fecha de caducidad. 

Que aún me quieres, 
y siempre lo harás. 
Que aún te quiero,
y no quiero hacerlo.



viernes, 26 de octubre de 2012

Me dije, 'no seas otro más'.


Estuvimos a punto, amor. Pero cuando viste todo lo que conllevaba la palabra 'comprometerse' te volviste a esconder en ti mismo. Como un cachorro asustado, saliste corriendo. Y todo lo que habíamos conseguido se desvaneció en un suspiro. Como el humo de ese piti que tanto nos gusta saborear después de volar(nos). Somos unos payasos. Cada uno a su manera. Tú por ser un cobarde de mierda. Y yo por esperar(te). 
Te mueres por estar conmigo, y matarías a todo aquel que se me acerca. No lo soportas, ya me lo dijiste una vez. Pero te muerdes las ganas y me dejas escapar. ¡SERÁS IMBÉCIL! Con todo lo que me quieres y lo que te esfuerzas en ocultarlo... Si pusieras la mitad de empeño en que esto saliera bien cuántas lágrimas me hubieras ahorrado, amor. Pero aún así, no nos dejamos. Yo porque sé que tarde o temprano SEREMOS. Y tú porque no puedes evitar querer(me). Y por mucho que lo intentas no eres capaz de alejarte. 
Chico, acéptalo. Estamos destinados al abismo de querer(nos).

jueves, 12 de julio de 2012

Eres difícil, pero eres pa' mi.


En realidad me quejo por vicio. Porque sé perfectamente que me quieres. Pero como te lo callas y no lo dices ni lo demuestras me encabrito, me rallo, lloro y me subo por las paredes. Esta historia es bonita, tiene ese algo que engancha y hace que no te canses de seguir leyendo. Estos tiras aflojas y estos ni contigo ni sin ti hacen que sigamos ahí, que nos enganchemos más el uno del otro. Llegué a pensar que pasaría todo lo contrario, que te mandaría a la mierda, pero cuanto más me das más quiero y cuando te alejas un poco, más te echo de menos. Y a ti te pasa lo mismo. La diferencia entre tú y yo es que yo no tendría ningún problema en decirte lo que siento, y que a mi no me da miedo estar contigo. Porque merece más la pena la felicidad que pueda darnos esa persona y los buenos momentos junto a ella, que el daño que pueda hacerte. Porque si duele es porque sientes y si sientes es porque quieres. Y querer no es malo, aunque muchos piensen que sí. Querer es pensar en esa persona, es soñar con ella, sonreír cuando sonríe y ponerte triste cuando esta triste. Querer es tener ganas de estar las 24 horas contigo y que me sepa a poco. Y eso no puede ser malo. Y tú eres un poco cobarde, eres el típico tío que lo pasa mal una vez y dice 'una y no más'. Pero no chico, en el corazón uno no manda, y puedes empeñarte y negártelo a ti mismo una, dos y tres veces, pero más no. Va a llegar el día en que estés tan pilladísimo por mi que no vas a poder ocultarlo más y ese día me darás todo el amor que te has estado guardando tanto tiempo. Sólo espero que cuando explotes y no puedas disimularlo más, yo siga aquí, esperándote y queriéndote como lo hago ahora. 

Yo no tengo culpa de hacerme de querer, así que te jodes y te aguantas, y me quieres.

jueves, 14 de junio de 2012

Coraza fuerte, corazón débil.


Aún no me atrevo a decirte en voz alta que se acabó, y luego cualquier día verte por ahí con alguien que no sea yo y volver a derrumbarme. Pero no puedes hacerme esto. No puedes aparecer y desaparecer. Ahora es cuando estoy preparada para estar sin ti, para siempre.  Soy capaz de hacerme a la idea de que ya no vas a estar, y vivir con ello. He llorado hasta que me ha dolido el alma. Y ahora, ya me da igual, de verdad que me da igual. Pero lo que no quiero es tenerte un instante, aferrarme a él y que al día siguiente, ya no estés. Y al siguiente sigas sin estar, y al siguiente tampoco y al siguiente, tal vez, vuelva a tenerte. No me compensa, tú no me compensas. Si quieres quedarte, quédate, sabes que en el fondo es lo que más quiero; pero si no quieres estar, vete ya y hazlo rápido, que no quiero que me duela. Arráncate de golpe de mí, porque quiero que tu ausencia no me duela más que tu presencia. Quiero un contigo o un sin ti, pero no lo que hay en medio, no quiero tus restos ni tus pedazos ni las sobras de tu tiempo. ¿Sabes? Tenía miedo de que esto terminara pero he comprendido que dejar ir no significa darse por vencido, sino aceptar que hay cosas que simplemente no pueden ser. En nuestro caso, no pudo ser desde el principio. Empezamos como un juego de críos en el que el primero que se enamorara, perdía. Pero queda claro que arriesgar el corazón es lo que nos da vida y que ni yo sé jugar sin que haya sentimientos, ni tú puedes luchar por mí ni hablarme de una vida juntos. Ya sólo me queda el recuerdo de lo que tuvimos y la verdad es que me gusta pensar que todo pasa por algo, y que es verdad eso que dicen de que nada es casualidad. Y que si tu no eres para mí es porque alguno mejor que tú, vendrá.


miércoles, 7 de marzo de 2012

Primero tú, después lo demás.


Todos los días la misma rutina. Me levanto, enciendo el ordenador, como, voy a clase, vuelvo, meriendo, tv, enciendo el ordenador, tuenti, twitter, tumblr, blog, prácticas de la universidad, ceno, tv, tuenti, tumblr, twitter, dormir. Y así se me pasan las horas, los días y los meses...A veces pienso qué coño estoy haciendo con mi vida, siento que no la aprovecho una mierda y en vez de intentar cambiarlo, me quedo quieta, sin hacer nada. Esperando que llegue el siguiente día para volver a hacer lo mismo que el anterior. Pero hay algo que me motiva, hay algo que me hace querer levantarme cada mañana y querer seguir en este jodido mundo que nos ha tocado vivir. Y eres tú. El chico alto y flacucho, el que me mira, sonríe y me guiña el ojo con descaro, el que consigue ponerme nerviosa y me hace soltar un "idiota"con una sonrisa porque no sé qué decir, el malote de turno y el buenazo a escondidas. El más guapo de entre los guapos, pero el más difícil también. El que va de tipo duro pero luego se vende por unos mimos. Tú eres la razón por la que me levanto y por las que otras veces no me quiero despertar. Que soñándote también se está muy agustito, oye.  Que aunque me pongas las cosas difíciles, por un lado lo prefiero, así no me aburro y me entretengo en eso de intentar enamorarte. Y qué coño, que prefiero lo difícil contigo a lo fácil sin ti. En verdad exagero, no eres tan difícil, sólo aparentas serlo. Pero bueno, como ya nos vamos conociendo, te sigo el juego. Y si tú te haces el duro, yo me hago la orgullosa. Y si tú eres el ratón, yo soy el gato. Y si tú eres el lobo, yo caperucita. Y así se me pasan los días, queriéndote. Y que por mucho que me queje porque siempre es todo lo mismo, de toda mi rutina, eres mi parte favorita.